jueves, 10 de enero de 2019

días nuevos

Han sido días buenos,
he llegado con esas nuevas personas
y desde las 7 am me duele el estómago por la risa
que siento motivación como antes
llego a casa y le cuento a mi madre entre risas mi día
las clases son tediosas y me aterran, pero no dejo que me tumbe

aún así, tengo miedo
miedo de que ese sentimiento se acabe
que la pesadez de mi existencia me ancle al suelo de nuevo
siento que estoy tratando de absorber todo a la vez
que el mundo gira y gira y no logro ponerme a su paso


jueves, 27 de diciembre de 2018

the older I get.


Y es que creo que estamos gastados, que me encanta revivir la calidez de tus recuerdos cada que el frío me llega a los huesos.

Pero la magia y la calidez me duran lo que dura una copa de vino en mi mano y el calor que me esparce por el cuerpo: minutos, horas, una noche.

Pero es que ya no sé que hacer con el corazón de otra persona en mis manos, hemos estirado tanto esta historia que ya no hay público que la vea o la lea.

Quiero comenzar de nuevo, quiero una pizarra en blanco dónde el pasado no nos tire del cabello constantemente, recordándonos que está ahí, doliente y sangrando, pero ya no contigo. Tal vez no ahora, tal vez no mañana, ni la próxima semana, el próximo mes o el próximo año.
Tal vez, ya no, simplemente.

Han sido muchos años de drama, de heridas innecesarias por mi miedo a la soledad y a este agujero en mi pecho, han sido relaciones que no florecieron y que no he podido dejar atrás.

No he sanado de todas las cosas que han sucedido, no he aprendido a dejar ir ni ha convivir con el dolor y superarlo, no sé cómo seguir cuando las personas se van y no sé cómo decir "no" cuando quieren regresar.

También he notado que es más fácil estar por mi cuenta (o he notado que es más fácil estar así que volver a darle una oportunidad al pasado), que disfruto de mi tiempo a solas y que debo aprender a estarlo.

Tengo que aprender a decir adiós.





Otra Navidad.

Este año también hizo falta ir a buscar la pijama perfecta para regalarte en Navidad.

Te extraño. 

viernes, 7 de diciembre de 2018

No es el punto de quiebre, pero se siente como si lo fuera.

Y quisiera poder seguir siendo cobarde,
poder huir a la jodida carretera
y fingir que mis problemas no están en casa esperándome con una luz encendida.

Quisiera poder hablarlo con mi madre,
quisiera poder seguir refugiándome en libros
y bloquear el mundo exterior.

Quisiera poder madurar,
quisiera ya no estar,
quisiera que las cosas más simples no me dolieran al respirar.

Pero no sé hacerlo,
puta madre
no sé como dejar ir
no sé como hacer que todo eso deje de doler
no sé como desenredar el garabato que es mi mente
no sé como encontrar una señal clara en la estática que es mi mente.

No sé como dejar de tener miedo.

No sé como dejar de reprimirme tanto,
no sé como enfrentarlo,
no sé como dejar de llorar.

En ocasiones pienso que he leído demasiados libros,
que estoy haciendo una tormenta en un vaso de agua
que en realidad, todo dentro de mi cabeza no es tan importante,
que deje de ser una llorona.

A veces, no sé como ponerle fin a ese garabato
no sé como no asfixiarme
no sé como querer sin miedo
no sé ser vulnerable y sentirme valiente por dejarme serlo
no sé como decir "ya no, no puedes volver"
no sé como decir "eres mi madre, pero es mi vida".

No sé como decir "me hiciste mucho daño, te perdono, pero ya no puedo"
no sé amarme
¿qué se siente comer sin sentir culpa y asco por tu cuerpo?
¿qué se siente abrazar a tu hermano/a sin sentir como si fueras a romper en llanto?
¿qué es no sentir un nudo en la garganta al querer decir "te amo" a tu propia sangre?

Dejar de usar la risa como un puto mecanismo de defensa
¿cómo abrazar el dolor para juntos crecer y superar todo?
¿cómo dejarme amar?
¿cómo amar a alguien sin sentir un jodido miedo al dejarte sentir?

¿Cómo dejo de sentir que quiero hombros anchos, voz ronca, pecho plano?
¿cómo dejo de ver las fotos de esos chicos y de querer lucir como ellos?
¿cómo dejar de despertar algún día queriendo ser vista como mujer y al otro como un chico?
¿cómo dejo todo esto?

Siempre digo que buscaré a alguien, digo que nada de esto es tan serio, pero no sé como seguir. Necesito armarme de valor, necesito avanzar y soltar.
Me armaré de valor, lo necesito, no pasará de esta semana.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Otro otoño más.

2 am.
Las 2 am, como todos los años.
Encendí las luces de navidad y Break Your Heart de The Gaslight Anthem rebotaba de pared a pared.
No podía mover las manos por culpa del viento helado que entraba por la ventana y mecía las cortinas junto a las luces.
No tenía ganas de llorar, simplemente sentía resignación.

Una parte de mí dejó que mis padres me llenaran de esperanza y emoción de que tal vez este año sería diferente, que tal vez todos ellos vendrían.
Otra parte de mí, lloró toda la noche dos días antes porque sabía que sería igual que años anteriores y era sobre todo porque mis padres creían que sería distinto, porque volvería a ver como compraban y gastaban para que yo pudiera divertirme con mis amigos para que al final no viniera nadie. Y pasó.

Lo único que me lleno el corazón ese día fueron 3 chicas que conocí en la universidad y que me compraron un pastel, 3 chicas que conozco desde hace 4 meses y que me llenaron la mañana de risas, ¿qué da a entender eso?

Durante el transcurso de la mañana la lista se redujo a cero.
Llegué a casa, les dije a mis padres y mi madre solo dijo "Que se jodan", me reí y seguí mi camino hacia el baño.
Esperé a que se fueran a atender unos mandados para soltar el primer sollozo. Me decía que no importaba, que realmente no me dolía, que no me sentía tan decepcionada, tan herida y tan estúpida.

Y no es que ellos fueran malas personas, simplemente no entendía porque no me podían dar un día, un solo día donde no me hicieran sentir un poco desplazada, como si nunca terminara de encajar.
No entendía porque yo siempre trataba de estar ahí, de asistir a sus eventos, a sus cumpleaños, a sus salidas repentinas y ellos no podían estar un puto día para mí.

Y decía "no importa, no importa, no me duele".
Y se me venía a la mente una frase que había leído por ahí alguna vez "¿Qué haces fingiendo que no te dolió cuando sí te hirieron?".
Tuve que calmarme antes de que llegaran mis padres porque no quería que me vieran así de nuevo, estaba harta de preocuparlos así.

Llegó la noche y la persona que menos esperaba apareció, Agridulce. Habíamos cambiado, y hablar con ella no ponía el ambiente pesado y reíamos.

Cuando llegó el momento de ir a casa, no sentía nada respecto a mis amigos.
Ya no importa, ya no importa, de verdad.
Estoy en la universidad, comenzaré un nuevo cuatrimestre en enero y conoceré nuevas personas.
Entraré a mi último curso de inglés en otra universidad y también conoceré a más personas.
Trato de convencerme de que estaré bien, el próximo año solamente saldré a cenar y eso será todo.
No más decepciones y llanto en los baños en este día.

Tocaré algo de guitarra, encenderé las luces de navidad, se me congelaran las manos y los pies.
Cantaré con Adele, Coldplay y Fun y estaré bien.
Trataré de ser eterno.

If I played you my favorite song, lying here in the dark
Oh, my, my, it would break your heart. 
Until it breaks your heart. 


Imagen de cake, birthday, and candle

viernes, 23 de noviembre de 2018

Todas las canciones siguen siendo (dolorosamente) sobre ti. III

Al parecer, 
no estás destinada a quedarte.

No es lo tuyo. 

Y al parecer, 
lo mío es seguir cayendo por ti, 
cada que vuelves a dar una vuelta por estos lares. 

domingo, 18 de noviembre de 2018

Cosas que pasarán si tomo esa mala decisión de nuevo.

Estaba enojada.
Enojada contigo.
Con tus sentimientos indecisos.
Con tus idas.
Con tus regresos.
Pero sobre todo, estaba enojada conmigo misma.
Por permitirte que volvieras a mi vida, una y otra y otra vez.

No me busques más, dije, nunca, esta vez es para siempre
te quedaste parada ahí, repitiendo mi nombre
por favor, decías, lo siento, perdón, por favor
mis manos temblaban mientras trataba de meter la llave en la cerradura
vete, jódete contesté, por fin abrí la puerta y la cerré rápidamente, tratando de tragarme las lágrimas
atravesé el patio
Tomoe, Aitana y Sandy saltaban a mis pies clamando atención
ahora no, les murmuré con el nudo en la garganta
abrí la puerta de mi casa y mi padre estaba sentado en el sillón frente a mí
cerré la puerta y traté de tranquilizarme pero un sollozó me traicionó
mi padre se levantó y me abrazó, sabía que había escuchado todo, aunque al mismo tiempo no sabía nada
enterré mi cara en su pecho, era extraño abrazarlo, pero él no me invadía ni presionaba con preguntas como lo haría mi madre
él me dejó sollozar en la puerta de la casa, me meció en sus brazos como siempre lo hace las contadas veces que me ha visto llorar
¿te lastimaron, mi niña? murmuró y solo apreté mis puños en su espalda, tratando de retener los sollozos
está bien, todo va a estar bien 
me dio un beso en la cabeza y siguió abrazándome.