miércoles, 31 de diciembre de 2014

Sobre cuentas regresivas, cómo volver a empezar y un playlist.

Another year you made a promise
Another chance to turn it all around
And do not save this for tomorow
Embrace the past and you can live for now
And I will give the world to you

Speak louder that the words before you
And give them meaning no one else has found
The role we play is so important
We are the voices of the underground
And I would give the world to you


Say everything you've always wanted,
Be not afraid of who you really are,
Cause in the end we have each other,
And thats at least one thing worth living for,
And I would give the world to you



A million suns that shine upon me
A million eyes you are the brightest blue
Lets tear the walls down that divide us
and build a statue strong enough for two,

I pass it back to you
And I will beat for you,
Cause I would give the world
And I would give the world
And I would give the world to you

This is the new year
A new begining
You made a promise
You are the brightest
We are the voices
This is the new year
We are the voices
This is the new year

This Is The New Year - Glee 

Playlist secundario(?) de esta entrada:
Some nights - Fun
We Are Young - Fun
It's Time - Imagine Dragons
Begin Again - Taylor Swfit

¿Qué decir? Es la última página de este capítulo, la última línea de ese párrafo. 
No puedo creer todo lo que ha pasado este año y puedo decir que nunca imagine que haría las cosas que hice. Puedo decir que este año tuve caídas, que tuve nuevas cicatrices y que hubo meses en los que no pude parar de llorar y que más de una vez desee acabar con todo esto. Puedo decir que tengo que aprender a olvidar, a dejar ir. Que comienzo el año con un poco más de confianza y ya no con las ganas de llorar que tenía el año pasado en este día.

Pueden ver que he perdido algo de mi tinta, que ya no escribo como antes y eso me pone mal, porque siento que me he vuelto más...no sé, ¿realista?¿aburrida? y no termina de gustarme. Porque perdí ese algo que hacía que escribir fuera lo más maravilloso del mundo, que me daba la inspiración para querer crear enormes párrafos sobre cualquier cosa. Porque estoy haciendo cambios, para que las cosas cambien y pueda tener de vuelta ese algo que tanto hecho de menos. 

Este año tuve muchas caídas. Hubo meses en los que me pase sumergida en la desesperación, en la frustración y en la rabia, sobretodo en el asco (si mi madre viera que sigo usando esa palabra me pega) hacía mi. Porque siendo cruelmente honesta, la mayoría de tiempo no me quiero. La mayoría de tiempo solo digo que nací sin suerte, hablando de lo físico. Porque a veces, simplemente...no me gustan mis genes. Y me digo a mí misma que sería más fácil terminar con todo eso.

Y después viene ese pensamiento de que aún me queda mucho, aún me queda mucha vida.
Y estos meses, me he querido un poco más. Y supongo que eso está bien, que mis cambios están dando un poquito de resultado. Que no voy a volver a sumergirme, a caerme tan hondo como meses atrás, porque está bien caer, está bien quedarse un rato en el suelo a tomar fuerzas y después levantarse. Que voy a ganar esas batallas de las que nadie sabe. Que voy a concentrarme en las cosas buenas. 

Y sí, voy a extrañar en la piel a esas personas que se fueron de mi vida, voy a extrañarlas y me van a hacer falta en esas tardes o madrugadas en las que sienta que todo se desmorone, cuando sienta ese espacio vació que me dejaron sin aviso. 
También esas personas que cambiaron tanto que parece que se fueron, porque llegas al punto en el que cambian tanto que ya no sabes si quieres que regresen.

Y es triste, ¿saben? Porque este año todo parece indicar que es tiempo de crecer, que algo nos dice que todo tiene un final inevitable, porque la serie que me hizo sentir que no estaba tan sola se termina, porque no quiero crecer. No quiero verlos partir. No quiero más despedidas. No quiero no escucharlos más, no quiero no verlos más cuando regrese a casa por la noche y haya tenido un mal día, porque ellos son como mi anestesia. Porque ya perdimos a Cory. Y sé que es algo de la vida. Sé que si no pasas por cosas como estas no estás creciendo. Pero una parte de mi se rehúsa.  

No puedo decir que fue un mal año, solo un poco menos amargo que le anterior, puedo decir que estoy más despierta que nunca y que no voy a volver a dormirme. Que no puedo hacerlo. 

*Al principio de la entrada había pensado escribir la letra de Seasons of Love pero no he podido. Porque esa canción tiene un pedazo algo triste de mí. Y siento que me trae sentimientos del año pasado de este día en el que me sentía...diferente. Un poco menos yo. Un poco más nostálgica y melancólica. Joder, la verdad es que no sé ni como explicarlo.

Solo quiero decirte que no dejes que los demonios ganen, no dejes que te lancen rocas, no dejes que las palabras te hieran, porque tú siempre serás mejor. Y quiero que cuando el reloj marque las doce, brindes por las batallas que vas a ganar, por todas esas veces que quisiste dejarte caer pero no lo hiciste, por todas las lágrimas que contuviste, por esa persona, por todos aquellos que se fueron, por las personas que te sacaron carcajadas y te hicieron irte a la cama con una sonrisa, un brindis porque ya falta menos para ese "algún día", pero sobretodo, un brindis por ti. 
Y quiero que abraces a todos los que quieres, que disfrutes de lo cálidas que son, deseales un buen año, quiero que llores si tienes ganas de hacerlo, llama a esa persona que quieres tanto o a tus amigos o si estás con ellos, ríete, suelta tantas carcajadas como puedas, sonríe hasta que tus mejillas duelan, si tienes ganas de beber entonces bebe, dale una calada a un cigarrilo, mira al cielo y suelta algún Te amo. 

Déjate la garganta cantado con tus amigos en una madrugada, llora abrazada(o) a alguna persona especial una noche, vuelve a leer ese libro que te marcó tanto y llora de nuevo con el final, ríe con cada idiotez que hagas, aprende de tus errores, ve al cine tantas veces quieras, ve películas tristes y llora a moco tendido en la sala de tu casa o mira una de risa y ríe hasta que no puedas respirar, sal a pasear en otoño, ve a la playa en verano, quédate arropada junto a tus amigos tomando chocolate caliente en invierno, escucha música a todo volumen o has un viaje en carretera. Vive. (post)

"...por favor, piensa que las cosas me irán bien, y que aún cuando no sea así, pronto se arreglarán. Y yo pensaré lo mismo de ti. 


Con mucho cariño, 
Charlie."
- Última linea de la última carta de Charlie,
 Las Ventajas de Ser Invisible, Stephen Chbosky.


12, 11, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1. Feliz año nuevo. 

Y aunque no me conozcas, aunque estés lejos, brindo por ti, que soportas leer todo esto. 

Comencemos de cero otra vez, cariño.

Me gustaría verte sonreír. 
Sonríeme. 



viernes, 26 de diciembre de 2014

Solo un poco (muy) incoherente.

Es la madrugada del día 360 y tengo los pies fríos
y me he dado cuenta de que otra vez perdí algo de mi tinta
que soy tan Creep de Radiohead, cariño
y tú disfrutas más de dejar el pasado atrás

Porque estoy aquí a las 4:05 am
y Ghost Stories se reproduce en mis auriculares
y no tengo nada que decirte, porque no soy poética,
ni nada de esas cosas
porque solo quiero escribirte, por el simple placer de hacerlo

Porque los ojos me arden
y me salen estás oraciones sin sentido
sin chiste
solo para reunir el valor de decirte
que aún te recuerdo puta madre
ya no como antes, ya no con dolor

Simplemente, fuiste alguien a quien quise
alguien que tuve el placer de conocer,
de coincidir
nada más

Debería de ir a dormir
pero siento como si necesitara un cigarro
aunque solo haya recurrido a eso contadas veces
porque todo se volvió solitario y yo no sé convivir con la soledad


He querido escribirte,
a puño y letra
y contarte que mirarme al espejo ya no es difícil
o al menos estos días 
o al menos hoy
y al final, la hoja ha terminado siendo arrojada al fondo del cajón

Y decirte que es el día 360
y que Midnight suena en madrugada
y los ojos me arden
tal vez por el sueño
tal vez por las lágrimas
y decirte que no estoy tan triste
solo un poco incoherente
y que mis letras son pequeñas
y desordenadas
y que no me prestes atención

Y me duermo poco a poco entre
Such a heavenly view, you're such a heavenly view
y
Maybe one day I can fly with you, fly on
Don't ever let go



Solo olvida todo, me siento algo ebria y no tengo ninguna gota de alcohol en la sangre. 
Por desgracia.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Feliz Navidad.

Esta Navidad me duele un poco, porque no es en la casa de mis abuelos como lo ha sido desde que tengo memoria, porque faltan familiares y esa emoción que te hace querer saltar y reír por toda la casa. 
No es una mala Navidad, solo es diferente. Y duele, solo un poco.

Feliz Navidad, a todos los que me leen, a esas personas que soportan estas tontas letras. Abracen a todos los que puedan, llamen a las personas que están lejos y sonrían al cielo por los que ya se fueron. Sean felices y sino, pues estén contentos, solo un poco, solo por hoy. 
Jueguen con los niños, abran los regalos como cuando eran pequeños. Rían. Disfruten. 

Feliz Navidad, a ti, extraño (o no tan extraño) que esta al otro lado del mundo (o en mi misma ciudad, que sería tan raro) que disfrutes, que crees recuerdos. 

-Feliz Navidad, cariño.- susurro, esperando que sus palabras llegaran hasta donde estaba su hogar. 

lunes, 15 de diciembre de 2014

Notas arrugadas en mi cajón.

No voy a decir que no te extraño, porque lo hago, porque algunos días me haces falta y me gusta recordarte.

No voy a decir que te odio, porque me hiciste feliz en las madrugadas cuando no hacía más que pensar en lo mal que hago todo. Tampoco puedo dejar de escuchar las canciones que me recuerdan a ti, porque ellas siguen haciéndome feliz. 

Solo quiero decir que algún día volveremos a encontrarnos, que algún día volveré a mirar tus ojos brillantes y a escuchar tu risa. Que te veré feliz con otra persona o tal vez seguirás siendo el ave libre que siempre has sido. Y reiré, porque verte sonreír hace que el mundo deje de girar por un momento.
El destino se encargará de volver a juntarnos, mientras tanto sigue haciendo feliz a todas esas personas a las que quieres, porque ellas no saben lo afortunadas que son de tenerte en su vida.
Y lo más importante, sé feliz.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Déjame ser tu invierno.

Hablemos de esas tardes, de esos amaneceres o noches. De lo qué haces en invierno y de lo que quieres hacer cuando llegue el verano, de que es lo que más te gusta del otoño y de las flores que te gusta oler en primavera.
Cuéntame lo que haces el 24 de Diciembre o en tu cumpleaños, dime que sientes al soplar las velas de un pastel o cuando te levantas a abrazar a todos en Año Nuevo. Veamos las películas de Navidad con las que siempre tienes ganas de llorar. Construyamos casas con sábanas, como cuando éramos pequeños. Pongamos las luces de Navidad o el árbol y las esferas y déjame enredarnos entre las luces de colores o besarte bajo el muérdago.

Déjame abrigarte en suéteres de lana y envolver una bufanda al rededor de tu cuello y besarte la nariz fría por el invierno. Cuéntame de la calidez que sientes cuando nos abrazamos, cuando paso mis brazos por tu cintura porque soy un hobbit y tú solo ríes en mi oído y pasas tus brazos por mi cuello. Con esa risa suave que me causa escalofríos.
Toma la taza que usas todas las navidades y hagamos chocolate caliente para pasar el día entre sábanas.
Vayamos al patio trasero y veamos los fuegos artificiales que los demás chicos encienden para sentirse aún más jóvenes de lo que son. Darte golpecitos con mi bota por debajo de mesa mientras cenamos y verte sonreírme mientras juegas con los cubiertos.

Sentarnos en el sofá, recostar mi cabeza en tu hombro y que acaricies mis rizos. O esconder mi cara en tu cuello y darme cuenta de que no hay mejor lugar en el mundo.
Escribirte notas con mensajes tontos y esconderlos en los bolsillos de tu chaqueta de mezclilla y ver tu risa estallar. Robar tus beanies  y besarte la mejilla por el simple placer de poder hacerlo.
Cantemos villancicos y bailemos por toda la casa, tú con un gorro de Santa Claus y yo con una nariz roja, mientras mis padres y mi hermana se ríen de nuestras tonterías.

Cantarte Yellow y todas esas canciones que te encantan, que te hacen sentir más infinita de lo que ya eres, aunque cante horrible y tú me digas lo contrario entre sonrisas. Decirte 'Te quiero' al oído, quedamente, mientras todos los demás se abrazan porque empieza un nuevo año. Y sentirte sonreír entre besos.

Seamos todo eso.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Y siempre seremos mejores.

Es el día 346 y vuelvo a tener horas oscuras, el sentimiento de no ser suficiente ha vuelto y de que no seré feliz hasta estar delgada y eso es una mierda. Porque parece que el ciclo se repite, porque parece que siempre escojo a las personas perfectas para recordarme lo que soy cada día.

Porque si no venimos a esta vida a ayudar a las demás personas, mínimo no hay que hacerles daño, ¿no?

Porque ellos no saben que las palabras reabren viejas heridas, no saben lo que duelen los golpes emocionales junto con los físicos. Un empujón, un jalón de cabello, estúpida, gorda.
No soy nada de eso. No lo soy, pero con el paso del tiempo comencé a creerlo. Y a veces aún lo hago, a veces solo quiero llegar a casa y encerrarme en mi habitación, dormir y que al despertar nada de eso haya pasado.
Y esas personas son amigos, gente con la que convivo siete horas los cinco días de la semana. Personas que mis padres conocen, personas de las que no puedo apartarme porque hay más cosas que nos unen que las que nos separan. Y aunque me digo a mí misma que también debo tratarlos como ellos me tratan a mi, no puedo, a mi no me educaron para hacer daño y puede que ellos sean así porque ellos también tuvieron personas así en sus vidas, pero eso debería de enseñarles a no ser así, ¿no? Porque yo he tenido personas así durante toda mi vida y no estoy haciéndole daño a la gente, es lo que menos quiero porque sé lo que se siente.
No creo que ellos piensen siquiera en el daño que hace una sola palabra, no creo que se detengan a pensar en lo que esa persona hace al llegar a su casa o si tienen algún problema.
Y es triste, porque hay millones de personas así en todas partes y millones de personas siendo rotas por dentro.

No somos lo que ellos dicen, no somos lo que nos han hecho creer todos estos años. Somos lo que somos, somos lo que nosotros queremos ser. Y siempre seremos mejores. Porque somos estrellas brillantes. Aún cuando nos lancen piedras. Aún cuando solo queramos que nos dejen de joder. Las personas grandes siempre querrán que tú seas grande y las personas pequeñas siempre querrán que seas pequeño(a). La clave está en no dejar que lo hagan. 

domingo, 30 de noviembre de 2014

Un otoño más.

Son las 2 am.
Y no puedo dormir.
Y las luces de navidad se enredan en mis piernas y en mi cabello.
Y me siento un poco feliz.
Y un poco triste.
Entra viento helado por la ventana pero disfruto del frío en mi piel, me hace sentir libre.
En paz.
Hay algo en el viento de madrugada que lo hace especial, que te hace un poco más eterno.

Han dado las doce y he conseguido un otoño más.
Yellow siguió sonando suavemente en la habitación y me ha dado un poco de melancolía, o nostalgia. Quizás las dos.

Y un poco de miedo, por tener que volver al mundo real en 22 horas
Porque no quiero volver.

El año pasado, en este día, nunca me imagine que haría lo que hice. Nunca pensé que me atrevería.
Las cosas no han cambiado mucho, sigo imaginando cosas en el aire, sigo extrañando las mismas cosas pero con menos intensidad y sigo teniendo ese miedo y esos ataques de ansiedad que tanto odio.
Aún quiero volver a atrás, volver a cuando sentía que todo estaba bien.


Los ojos me arden pero no quiero dormir, no quiero que el tiempo avance.
Quiero que el tiempo se congele.
Y las luces parpadean, son lo único que ilumina la habitación.
Todos duermen y las calles están solas.
Es domingo y es un poco triste.
Nos rompemos, nos volvemos un poco hechos mierda.
Y una voz rota se cuela entre la música.

No quiero crecer.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Señales.

Te he soñado
y no debería de ser sorpresa
eres como el golpe en mi brazo
imposible de ignorar y doliendo a cada movimiento

Porque no puedes hacerlo
no puedes tan solo entrar 
en la vida de alguien 
y esperar que no le importe

No puedes simplemente
levantarte e irte
asumiendo que nadie va a recordarte
no puedes

Pero lo has hecho
no hubo final feliz
ni victorias
y las madrugadas vuelven a ser frías
y no estás aquí

La única luz en la habitación 
son las luces del árbol
y parpadean
como tú cuando comenzaste a irte

o tal vez nunca estuviste.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Y es invierno.

Te escribo con los dedos congelados
y la nariz fría
con las luces apagadas
como es mi costumbre durante las madrugadas


Y te extraño, 
a veces
es el día 327 y me ha dado la nostalgia
de nosotros
porque es invierno
y siempre ha significado recuerdos


Y la música está a todo volumen
en mis audífonos
mientras todos duermen 
y yo me consumo
por ti


He dejado el tabaco
porque todo se volvió
demasiado triste
demasiado solitario
y te quiero
otra vez


Y hace frío
y todo el mundo está callado
son las 4 de la madrugada
y te escribo
y me evaporo

es invierno
y uso las botas para recorrer las calles
llenas de frío
o para tratar de alcanzarnos
de encontrarnos



de nuevo.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Sobre mi en el amor.

Amor.
No, no es amor.
No es más que atracción. Y lo odio.

Me gusta la idea de que me guste alguien, me gusta la idea de imaginarme como la piel se me eriza al pensar en esa persona, me gusta imaginarme sonreír cada vez que le vea y sentir fuegos artificiales cada vez que me roce. Me gusta imaginarme sentir escalofríos cada vez le escuche reír y el sentir que todo está bien con solo hablarle.
Me gusta esa idea. Me gusta imaginarlo.

Pero odio la inseguridad que todo eso trae. Porque veo a esa persona hablar con alguien más o tocando el hombro de otra persona y automáticamente mi mente comienza a atacarme diciendo que esa persona es mejor que yo. Mejor cuerpo, más lindo(a), con más carisma, con voz más bonita, con una risa suave y no horrible como la mía.
Porque no me gusta que una persona tenga ese poder en mi. Y hay una pequeñísima parte de mi que ama estar "enamorada".
Porque esa pequeña parte de mi ama la ilusión del amor. Y la otra siempre esta evitándolo porque odia compararse con las demás personas.
Porque en el amor soy un desastre y prefiero solamente imaginarlo.
Esa soy yo en el amor.

19:49

Si siguieras aquí, podría contarte que desperté rota.
Con mis bordes filosos y que corte a alguien con ellos.
Si siguieras aquí, podría contarte como esa persona se fue y en el instante en que la puerta se cerro tras de ella, lloré de verdad.
Porque conoces mi llanto, sabes que no hago más que soportar los sollozos y que trato de guardarlos dentro.

Si siguieras aquí, podrías haberme escuchado gritar por primera vez mientras lloraba.
Si siguieras aquí, podrías haber visto mis ojos rojos y mis ojeras marcadas. Podrías haber visto como lanzaba todo a mi paso.
Podrías haberme visto destrozarme un poco más.

Si siguieras aquí, podrías haberme visto quedarme en silencio.
Si siguieras aquí, podrías haberme visto limpiarme las lágrimas e ir a ponerme rímel y labial como si no hubiera tenido un ataque de histeria minutos atrás.
Podrías haber visto como volvía a juntar mis propias piezas. Podrías haberme tenido miedo. (Porque yo lo tuve.)
Podrías haber visto como después, esa persona regreso aún con la herida fresca a casa.
Y podrías haberme visto pedirle perdón por primera vez a alguien que herí con mis muros.

Si siguieras aquí, podrías haber visto como el día transcurrió con tranquilidad mientras pasaba la tarde con amigos.
Si siguieras aquí, sabrías que lo que más necesitaba era romperme un poco.
Y que aún necesito hacerlo.

Si siguieras aquí.
Pero ya no lo estás. Y no creo que vuelvas.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Podríamos estar compartiendo venas, tú a mi lado en la cama.

Y podríamos estar riendo. Podrías estarme mirando las historias detrás de mis ojeras y yo tratando de sentir las tuyas a través de tus huesos. Podríamos estar compartiendo venas, tú a mi lado en la cama.
Podría hacer que tus labios cambien de color o podría tratar de memorizar el brillo de tus ojos oscuros.
Podrías estarte consumiendo como el cigarro en  tu mano y yo evaporándome como el vapor de mi té.
Podría sentir tus latidos bajo mis manos y hacerte más arte de lo que ya eres. Podrías pintar galaxias en mi espalda. Podríamos bailar canciones tristes y reír y llorar, porque tal vez es de donde ahí venimos. Podríamos convertirnos en ceniza y renacer.
Podríamos hacernos más eternos de lo que ya somos entre las 2 y las 6 de la madrugada. Podríamos rompernos de una manera bella cuando llegue el alba. Podríamos deshacernos del blanco y negro mientras vemos como las luces de la ciudad se difuminan.
Podríamos ser.
Y nunca dejar de serlo.

Cielos.

Porque eres un cielo, un cielo lleno de estrellas, voy a darte mi corazón. 
Porque eres un cielo, un cielo lleno de estrellas, porque tú iluminas el camino. 
No me importa, continúa y destrózame.
No me importa si lo haces. 
Porque en un cielo, en un cielo lleno de estrellas, creo que te vi. - A Sky Full Of Stars, Coldplay. 

Y ahí estabas.
Lo que siempre había estado buscando.

En medio de tanta gente, de tanta oscuridad. Brillabas. Hacías que valiera la pena las heridas en los dedos. Porque entraste a mi vida, entre mis extrañas costumbres. Entre el tabaco y el fondo de mi mochila. Entre las páginas de mis libros y entre las horas que paso despierta durante las madrugadas. Entre las fotografías y mi bolsillo. Entre mis ojeras y mis ojos.

Llegaste e iluminaste todos mis rincones.
Fuiste el mejor cielo de mi vida.

23:02

Los días están pasando demasiado rápido y los dolores de cabeza no hacen más que aumentar.
No puedo más con el estrés y sé que mi madre tampoco, pero no puedo dar vuelta atrás y detener todo este circo y la verdad es que nunca estuve de acuerdo con todo eso.
Me acaba de pasar una tontería y el dolor de cabeza comenzó a volver y no hago más que mortificarme por mi torpeza.

Me digo a mi misma que todo pasa por algo y cada vez me estoy hartando más de esa frase. Porque no puedo ver lo bueno que viene después de toda esa mierda que me pasa.
Estos días solo quiero pasarme las tardes dormida y pretender que no hay un infierno fuera de mi habitación.


Quiero que el mundo pare un segundo y bajarme.




Y no volver a subir.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Muros

Y todas mis muros se levantan seguros pintados de azul, pero yo los derribaré, los derribaré y abriré de par en par la puerta para ti.  - Everything Has Changed, Taylor Swift & Ed Sheeran.


El título habla por sí solo, ¿no?
Hablaré sobre mis muros.
Esos que se levantan para lastimar y no dejar que me lastimen, que hacen que esté a la defensiva o diga cosas hirientes hasta el punto de hacer llorar. Y es algo que sucede a menudo con mi familia y lo odio pero no puedo controlarlo, porque no quiero que mi madre vea cuanto me dolió lo que paso minutos antes o que me duele todo lo que yo pienso. Porque sé que para ella solo soy yo de mal humor, soy yo siendo "celosa" de mi hermana cuando no lo estoy, porque yo amo a mi hermana, porque me da coraje el solo imaginarme que alguien la lastime...Y esa persona por lo general soy yo.


Los muros se levantan por sí solos, porque con una palabra todo se viene abajo y no puedo dejar que nadie me vea así. Siempre me han dicho que soy muy seca al mostrar mis sentimientos, que es mi madre normalmente la que dice eso. Y tiene razón, en parte. 
Al estar cara a cara con alguien y demostrar lo que te hace sentir esa persona, poner tus sentimientos en bandeja de plata...me hace sentir vulnerable. Hace que sienta que solo van a pisotearme o que no les darán importancia. Y puedo mostrar mis sentimientos por mensajes o cartas, porque en realidad amo demostrarles a los demás cómo me hacen sentir y demostrarles lo importantes que son, porque no lo hago directamente. Porque esas personas no escuchan como me tiembla la voz ni como aguanto las lágrimas cada que hablo de cómo me siento. 

Es más fácil de esa manera. 

Quisiera dejar de lastimar, quisiera que los muros solo se levantaran y nada más, pero no, hago estupideces y el enojo de sentirme así de herida hace que diga cosas que tengo guardadas. Cosas que lastiman a esa persona. 

No quiero esos muros, pero son el único lugar al que puedo ir cuando todo se destuye. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Disfruta de la vida.

"Aprovecha que eres joven, que puedes hacer lo que quieras y quien quieras. Vive la vida. Diviértete mientras no tengas de nada tan importante de que preocuparte. Sal, ve a fiestas, escucha la música que quieras y ve las series y películas que quieras. Haz todo lo que se te dé la gana mientras puedas. Disfruta de la vida."


Mi padre, 
mientras íbamos por la carretera con Bon Jovi de fondo.

Día de muertos. (II)

Amo esta tradición.
Amo ver como los demás honran a sus muertos.
La forma en que ellos realmente creen que ellos vuelven del Más Allá.
Y yo soy uno de ellos.
La manera en que los visitan, platicando con ellos de todo lo que ha pasado desde que se han ido, los obsequios que les llevan, las miles de flores adorando los altares y las tumbas, sus comidas y bebidas favoritas.
Los bailes, las obras de teatro, las canciones tradicionales de este día, la manera en que nos dicen que la vida nos prepara para la muerte que es eterna, como las culturas creían que las almas llegaban a su lugar de descanso y todo lo que tenían que atravesar.
Los festivales, los bailes con las faldas y blusas con flores bordadas con los colores más usados en esta fiesta.
Como nos dicen que tenemos que aprovechar la vida y que ésta es una fiesta que nunca acaba.
Que tenemos que recordar con cariño a nuestros seres queridos pero dejándolos descansar.
Y una vez más, amo esta tradición.

Feliz día de muertos.

Catrinas.

Pasan con su elegante caminar,
 mirándonos sobre el hombro con superioridad, 
unas con cigarro en mano, nos deleitan el mirar. 

Y se van caminando,
 balanceando las caderas, 
volviendo a las tumbas, 
con las demás calaveras. 

Día de muertos.

Algunos creen que los muertos son los que están a tres metros bajo tierra en un ataúd, en completa oscuridad, siendo consumidos.

Algunos creen que son los que han perdido la guerra contra la vida, quedándose sin ganas de luchar más, doliéndoles el cuerpo con solo respirar.  

Algunos creen que son a los que aún les corre sangre por las venas pero el corazón ya no les late, que se limitan a seguir viviendo en completa frialdad. 

¿Quién es realmente el muerto?
 ¿Las personas que cargan a cuestas con su alma? ¿Las personas que anhelan regresar a su estado físico? ¿O las personas que perdieron las ganas de vivir? 
¿Por quién pedimos este día? ¿A quién es que le llevamos flores? 
¿Quién es realmente el muerto?




viernes, 31 de octubre de 2014

Cuatro letras grabadas.

Es una palabra pequeñita, que desde niña me han dicho, que siempre la he tenido grabada en mi.
Son cuatro letras, asociadas con cosas de gran peso.
Una palabra pequeñita que viniendo de alguien que quiero mucho, duele.
Y aunque yo sé que estoy haciendo algo para dejar de pensar así de mí, que estoy haciendo algo para cambiar y alejarme de ese lugar, me sigue afectando.
Cuatro letras que siempre he odiado.
Me digo a mí misma que no debería de darle importancia, que ella lo dice por decir y no con intención de herir.
Pero lo hace.
Nunca han dejado de herir todo a su paso.

sábado, 25 de octubre de 2014

Sin vista al futuro.

No tengo idea de que voy a hacer en el futuro.
No tengo idea de qué voy a estudiar.
No me veo parada frente a una clase entera de niños o adolescentes.
No me veo en una oficina, no me veo escribiendo documentos.

No tengo idea de que voy a hacer ni siquiera el próximo viernes o cualquier otro día de la semana.
Y me da algo de pánico, ¿saben? Porque es mi último año y todos saben a que escuela van a ir y a cual van a ir después de esa. Todos me preguntan que carrera quiero estudiar y siempre contesto lo más seguro. La respuesta más ensayada de mi corta vida.

Y la verdad es que no soy buena en nada, no tengo ninguna habilidad, ningún talento. Porque ni siquiera soy sociable, no sé hacer amigos con facilidad, no destaco en nada que me "abra las puertas" ni vengo de una familia importante o con contactos. 

Solo soy yo. Tan simple y ordinaria. 

Me dicen que piense en mi futuro, pero la verdad es que desde hace tiempo que no me imagino mi futuro. De verdad. Puedo imaginarme que haré mañana o en unas horas, pero no puedo imaginármelo. 

Puedo imaginarme como quiero que sea mi vida, puedo imaginarme todo lo que quiero hacer, puedo imaginarme que lugares quiero visitar, puedo imaginarme viajes en la carretera y cosas que me dejarán recuerdos inevitables, pero no puedo imaginarme mi futuro.

Y como he escrito más arriba, me da pánico porque todos parecen saber que van a hacer de sus vidas, y yo simplemente quiero ver series y escuchar música. 

Quisiera imaginarme un futuro, quisiera que mis sueños algún día dejen de ser sueños. 
Pero siempre habrá gente que nos haga estrellarnos contra la "realidad".

Rosalinda.

Para Rosalinda, aunque nunca leas esto.


Déjame decirte que me encantó saber cada historia detrás de tus arrugas, que me encantó escucharte reír por las cosas que hacías en tu juventud, amé la forma de la que hablas de tu esposo, con tanto amor en tus ojos y una sonrisa en tu boca. 

Que tu cuerpo pueda hacerles creer a los demás que tienes 67 años, pero tu alma y tu forma de ser demuestran que sigues siendo aún más joven que nosotros. 
Que no cualquiera hubiera contado su historia a un grupo de chicos que no pasan de los 15 o 16 años, que fueron al cine a ver una película de terror. No cualquiera, pero está claro que tú eres la excepción. Los ademanes, tu sonrisa, tu voz recordando momentos que te hicieron feliz fue la forma más perfecta de terminar la velada.
La manera en que nos escuchaste, en la que nos reímos contigo, cuando todos nos derretíamos de la ternura por lo que nos contabas.
El orgullo en tus ojos cuando hablaste de tus hijos y nietos, y cuando hablaste de tu hogar y de todo lo que hacías con tu ahora esposo y tus amigos.

El amor entre tu esposo y tú, después de casi 50 años que sigue siendo como el primer día, con sus subidas y bajadas, con sus berrinches, y aún así tú sigues sonriendo de esa manera tan bella mientras nos hablabas sobre él. Nos hablabas de un tipo de amor casi extinto, no ahora que cualquier cosa separa corazones. Nos hablabas de un tipo de amor que nosotros queremos, que todos anhelamos. Levantarnos una mañana, darnos cuenta de que hemos pasado casi 50 años junto a la misma persona y seguimos amándolo como el primer día. 

"A veces le veo, le acaricio el cabello canoso y le beso, no importa si él está dormido, leyendo, en internet, y él me pregunta que me pasa y le contesto que nada, que simplemente tenía ganas de decirle que lo amo. Por las mañanas nos levantamos y él me da un beso y me dice que me ama y me sonríe. Cuando hace frío me pone los calcetines y me acomoda las almohadas. Y no importa que no hagamos el amor, no, el amor no es solo físico, nos amamos y nos lo seguimos demostrando día a día. 
Nunca me ha dicho no a nada, nunca me ha pedido que cambie mi forma de ser, él siempre ha estado a mi lado, es mi compañero, aunque los primeros años de matrimonio se los haya pasado navegando, yo lo amaba y sabía a lo que me enfrentaba si me casaba con él. Lo amo desde hace casi 50 años." 

"Una vez, cuando él se había ido a navegar, yo salí con una amiga, estábamos en el cine al que siempre íbamos...¿y alguna vez les ha pasado que aman tanto a alguien que aunque no lo vean, sienten su presencia? Entonces, yo miré hacia a un lado. Y ahí estaba él."


"Si la vida fuera toda felicidad, sería demasiado fácil, sería muy aburrida. Siempre habrá subidas y bajadas, y siempre habrá que volver a subir, no importa qué."

Un placer conocerte, porque deberían de haber más personas como tú en el mundo, porque eres una persona tan alegre y vivaz, porque tus historias se escapan de tu piel y se arrastran por la nuestra. Porque nos hablaste de ese tipo de amor que ya no existe más que en nuestros abuelos, porque los ojos te brillan cada que hablas de él, de tu "flaco", como tú le llamas. 

Nunca verás esto, pero no me cansaré de decirte que fue un placer, un verdadero placer conocerte, sentarnos contigo esa noche fresca un día de Octubre. 

Espero que la vida siga tratándote bien y que nunca dejes de ser tan joven, tan alegre. Tan infinita. 



Sarai.



domingo, 19 de octubre de 2014

No voy a prometerte.

Y no voy a prometerte que todo va a estar bien, porque va a ver veces en que el mundo va a querer hacerte mierda y nada va a estar bien.
No voy a prometerte que no vas a llorar, porque van a ver veces en el que llorarás tanto que sentirás que la cabeza te explotará.
No voy a prometerte que siempre va a haber alguien ahí para ti, porque van a ver veces en el que sólo tú estarás ahí para ti (y otras veces en las que ni siquiera tú estarás para ti).
No voy a prometerte que ellos siempre serán tus amigos, porque si no pierdes amigos, no estás creciendo.
No voy a prometerte que no vas a perder personas que amas, porque perder personas es parte de la vida.
No voy a prometerte que va a ver gente que te entienda, que te acepte, porque van a ver veces en el que te enfrentes a personas a las que no les gustan tus genes.
No voy a prometerte que enamorarte no va a doler, porque el amor es lanzarte al vacío con la esperanza de que alguien te atrape antes de estrellarte contra el suelo.
No voy a prometerte que nunca vas a estar triste, porque la vida no siempre es feliz.
No voy a prometerte que vas a amarte a ti mismo(a), porque van a ver veces en las que serás la persona que más odias.
Tampoco voy a prometerte que serás feliz, porque la vida es cruel.
Pero puedo decirte que todo eso va a pasar, puedo decirte que aunque te lancen rocas, aunque las voces en tu cabeza nunca se callen, aunque tengas ganas de romper cada espejo, aunque todos los días te levantes con los ojos rojos, hinchados, aunque quieras acabar con el dolor, puedo decirte que va a pasar. Puedo decirte que siempre volverás a tener esas horas oscuras, porque yo las tengo, porque todos las tenemos, puedo decirte que todo mejora. Porque tiene que hacerlo. Porque va a hacerlo. Espero.

domingo, 12 de octubre de 2014

20:54

Y entonces entendí que ya te habías ido mucho antes de venir despedirte. 


viernes, 10 de octubre de 2014

Y contesto que si. i (III)

i (III)


Recuesta su cabeza en mi hombro,

y compartimos auriculares, 
y me pregunto si le quería.
Mi respuesta fue si,
y me dijo que también me quería.

Y a veces le veo triste, 
y le abrazo. 
Fuerte.
Y me devuelve el abrazo con la misma intensidad.

Y hace alguna travesura o tontería,
y soltamos carcajadas.
Y vuelve a recostar su cabeza en mi hombro,
y vuelve a decirme que me quiere.

Y le respondo que yo también.
Y apoyo mi cabeza en la suya.
Me dice que le gusta mi estatura, 
porque así puede pasar su brazo fácilmente sobre mis hombros,
y yo puedo pasar mi brazo por su cintura.

Sé que es sensible, 
mucho.
Y sé que lo esconde,
aunque resulte imposible.
Sé que se preocupa por todo, 
aunque quiera demostrar que no.
Pero yo le quiero así.

Pensé que le había perdido, 
y en realidad, 
siempre siguió conmigo.
Y lo descubrí cuando más necesitaba a alguien.


Y en el coche, de regreso a casa,
mientras sentimos que no podemos más con nuestros cuerpos,
recuesta su cabeza en mi hombro,
toma mi iPod y selecciona una canción.
Me da un auricular y recuesta su cabeza en mi hombro,
y yo apoyo mi cabeza en la suya.

Dice mi nombre con esa vocecita tierna que tiene, 
y me pregunta si le quiero.
Y contesto que sí.

lunes, 29 de septiembre de 2014

De algún día y de ganas de desaparecer. (O el asco de las 20:32)

¿Algún día las voces se van?
¿Algún día dejas de sentirte que no eres suficiente?
¿Algún día dejas de llorar cada vez que regresas a casa por la noche?
¿Algún día las nauseas y el asco que te das, se van?
¿Algún día voy a tener a alguien que me anestesie todo?
¿Algún día la ansiedad se va a ir?
¿Algún día alguien estará otra vez para mi?

Me han dicho que cómo yo me sienta, me veré. Pero, ¿y si lo único que siento son ganas de desaparecer?

sábado, 27 de septiembre de 2014

Yo también.

¿Alguna vez te has sentido incómoda en tu piel?
¿Alguna vez has querido quitarte a arañazos esa sensación?
¿Has sentido esa ansiedad por cosas tan simples cómo ir a la escuela? ¿Cómo ir por las tardes a hacer eso que esperas tú, te de un cuerpo aceptable para todos?

¿Alguna vez has regresado a casa a llorar en la ducha? ¿O simplemente has derramado unas lágrimas e intentado distraerte con música o con los deberes?
¿Alguna vez has sentido que no eres suficiente?
¿Has querido gritar por todas las palabras que te han dicho? ¿Por las que  te has dicho?

¿Has querido simplemente, "tirar la toalla"?
¿Te has dicho, alguna vez, que no te importa la opinión de los demás? ¿Y aún así todo sigue doliendo demasiado?
¿Has sentido que quieres escapar o hacer lo que sea, con tal de no volver a ese lugar o escuchar algo que te recuerde lo que eres?

Yo también.
Y vuelvo aquí, donde me expongo. Y vuelvo allá, donde ya nadie está para escucharme.
Quisiera simplemente dejar de sentirme así. Quisiera que todo fuera tan fácil como llevar las manos a mi nuca y encontrarme con un cierre y bajarlo y quitarme lo que soy.
Quitarme esa ansiedad que viene a mí cuando se me acaban las cosas para distraerme y entonces mi realidad vuelve a mí.
Porque yo he estado y nadie está. Ni siquiera yo.
Y quiero que las ganas de llorar cada vez que vuelvo a casa por la noche, se vayan. Porque cada vez necesito más cosas con las que distraerme y cada vez son más grandes las ganas de desaparecer.

No sé porque vengo aquí, porque sé que esto no interesa a nadie, porque sé que me expongo a mí y a mi triste existencia. Porque llego al punto en el yo misma me parezco ridícula.

Solo quiero que la ansiedad se vaya, las ganas de quitarme la piel, las náuseas de ser yo y dejar de pensar.

Dejar de pensar, sobretodo.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

20:28

Las puntas de mis pies han rozado la entrada a ese lugar oscuro del que tanto miedo tenía Charlie.
Creí haber retrocedido kilómetros, pero me he dado cuenta de que nunca me he movido. 

Y creí que al escribir sobre esto todo se haría peor, pero mientras tecleo veo que no avanzo hacia ese lugar. Porque regresar ahí es volver a mi antiguo yo. Alguien a quien odio. 
No sé que más decir. 
Porque no sé si tú alguna vez habrás sentido eso, que no eres suficiente, que llegas a extremos porque simplemente no quieres mirarte al jodido espejo. Porque constantemente tienes ese miedo. Un nudo en el estómago. Un miedo de hacer el ridículo. Te pasas la tarde leyendo y escuchando música y tus padres piensan que es porque no quieres hacer nada cuando en realidad solo quieres dejar de pensar.

Dejar de tenerle miedo al espejo, de tenerte compasión. 

Hay personas que nacen con suerte y todo les va bien y después estoy yo, que me he pasado mi vida preguntándome donde está la mía. Y si es que existe.

Y esto es lo malo de no hablar con nadie, nunca hablo con nadie sobre esto. Y ese tipo de pensamientos que quiero evitar comienzan a aparecer de nuevo. 

No todo es malo. Hay días buenos en los que pienso que nunca volveré a ese lugar. Días en que puedo creer que puedo hacer todo en mi vida. Que quizás, encontré mi suerte. 

Y después, me veo al espejo. Veo el modelo de belleza que la sociedad impone. Y simplemente vuelvo a ese lugar, comienzo a decirme que soy una tonta por pensar que podré hacer todo lo que sueño. 

Y si, sé que atraemos lo que pensamos, también sé que yo soy parte de la sociedad y que todos los demás también y que están al tanto de lo mal que está y no hacen nada para mejorarla. 

Solo quiero dejar de pensar. 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Me gusta recordar eso. (O imaginar).

Cuando me tomó por primera vez de la mano, dándome una mirada somnolienta y una sonrisa lánguida, tanto que pareció que no existía.
Cuando paseábamos las veces que no podía conciliar el sueño e íbamos por un desayuno de medianoche o simplemente íbamos sin rumbo, viendo las luces de la ciudad difuminarse. 
Cuando me escribía a medianoche y le sonreía desafinadamente al móvil.


Recuerdo sentir como si el corazón pudiera escaparse de mi pecho a las 4 am.

Era un sentimiento bonito.

Las manos sudorosas y las mariposas. 
Las canciones susurradas sobre piel erizada. Is it any wonder that the stars shine out for you?

Cuando me dijo te necesito con las lágrimas corriendo por sus mejillas mientras hablábamos sobre nuestros sueños de escapar.

Decía amo el frío y entrelazaba nuestros dedos y sentía que dejaba de anhelar tiempos más fáciles.
Me abrazaba y yo reía, porque por un momento me olvidaba de todo.
O esas tardes en las que se quedaba en mi casa a ver a esas 3 chicas y 3 chicos que nos sacaban risas hasta llorar. I'll be there for you... 'Cause you're there for me too.

Cuando un 11 de Noviembre canto conmigo mientras veíamos un maratón de esa serie que sabe que amo. Yes you can hold my hand if you want to cause I want to hold yours too.
Me daba sus bufandas en los momentos más inesperados y me daba un beso en la nariz.
Cuando R me dijo que no creía en el amor duradero y yo solo atine a mirarle en la distancia.
Cocinábamos en fin de semana y la cocina acababa siendo un desastre. 

Amaba sus letras y sus sonrisas tímidas.
Verle sus ojos oscuros, porque siempre he creído que el color no hace bonitos a los ojos, sino su brillo. Y los suyos brillaban cada vez que le miraba.
Escribirle notas tontas y esconder las en su chaqueta de mezclilla. 
Besarle las heridas y revolver su cabello.
Cuando apoyaba mi cabeza en su hombro y me tomaba de la mano y sentía que estábamos más cerca que nunca. 

Cuando mi lado fangirl se activaba y se reía dulcemente de mis reacciones.
Cuando le miraba leer y sus dedos acariciaban las páginas.
Cantábamos en el auto y soltábamos carcajadas. I will be king and you will be queen.
Las videollamadas de medianoche llenas de risa y de pláticas tontas.
Las ganas de verle a todas horas.

Me gusta recordar todo eso.

5:23 a.m. (O cuando el huracán dejaba la ciudad.)

Y por primera vez la vi destrozada, con partes de ella arrancados, con toda la intención de hacer daño.
Escuche su llanto, sus temblores y los gritos. Las ventanas se estremecían junto con ella, me mantuvo en vela toda la noche, viéndola destruirse.

El caos era parte de ella, el viento azotaba y las lágrimas caían. El sudor me recorría, el miedo y el pánico estaba en todos.

Me dolía verla así, me ardía la piel por el daño que estaba sufriendo. No había sol en sus ojos, todo era gris.

Me contaron que no era la primera vez que se destruía de esa manera. Y que no era la única. 

Pensé en los demás, en los que ya estaban acostumbrados a verla así.

Y ahora me encuentro viendo lo gris en sus ojos. Sólo quiero que el Sol brille en ellos de nuevo.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Algo para el futuro.

Una casa bonita. Un trabajo que me guste.
Una persona que me entienda. Un par de pies que me guíen.
Un lugar para cuando mi mundo se derrumbe. Un lugar al que viajar.
Otro para quedarme para siempre.


Algún día.
Lo sé.

18:23

Sé que mi camino es difícil,
dejarte es difícil,
volver a ti es difícil.
No hay ninguna solución, pero déjame decirte
que me puedes torturar un día entero,
quizá incluso un mes,
pero no olvidaré todo el sufrimiento
y todas las noches de sueño que me robaste,
mi vida contigo, con todas las cosas buenas y malas.
Y tú, tú te encuentras con alguien que te quiere,
que está dispuesto a curar tus heridas,
que te devolverá la felicidad,
que hará que olvides,
que te hará salir de mi país de duelo.

BADR BEN ABD AL -  MUSHIN.

martes, 9 de septiembre de 2014

i (II)

Y me abrazo.
Envolvió sus brazos a mi alrededor y me apretó fuerte.
Te extraño, dijo.
Le envolví en mis brazos.
Escondí mi cara en su hombro.
Le abracé fuerte.
Te extraño, repitió.
Nunca me fui, quise decirle.
Pero las palabras se negaron a salir de mi boca.
De verdad lo hago, volvió a decir.
Y comprendí.
Solo atiné a abrazarle más fuerte y decirle que que también le extrañaba.
Y sé que entendió.



Otoño e invierno.

Hoy he querido que lloviera.
Que lloviera y acurrucarme en el sofá o en la cama. Enterrarme en miles de cobijas o tal vez armar una casa con las sábanas mientras Bon Iver sonaba de fondo y seguir leyendo sobre Barnaby Brocket.

He mirado bajo el armario y me encontrado con la caja de todos nuestros años. Miré las fotos de cuando eramos más jóvenes de lo que alguna vez fuimos. Encontré los discos que siempre me hacían llorar. Y que lo siguen haciendo, con la misma intensidad que la de entonces. He releído las cartas que nunca envíe y que tienen la tinta corrida y el papel es viejo por los años. Los viejos cuentos que escribía en invierno y un viejo atrapa sueños.

Siempre me ha gustado el otoño e invierno, aunque todo me sea más nostálgico.  Me gusta sentir el viento y usar sudadera, usar botas y pisar las hojas cobrizas. Tomar chocolate caliente y anhelar una mano que sostener. Preguntarme donde está mi suerte y qué es lo que hago mal.

Ver el cielo teñirse de rojo, anaranjado, rosa, morado y azul. Inhalar. Exhalar. Tratar de dibujar una vida mejor con la punta de los dedos.
Envolver una bufanda al rededor del cuello y que vuele con el viento, ver las luces de la ciudad difuminarse y escuchar canciones que te hacen sentir infinito.

Creer que todo va a mejorar y cantar un villancico. Ver viejos vídeos en la televisión y reír por los recuerdos. El cielo volverse lila o ver llover a través de la ventana mientras te arropas en un abrigo.
Viajes en carretera viendo películas de Navidad y aguantando las ganas de llorar.

Ir con la abuela, que la casa esté en silencio y quedarte dormida en el sofá, porque te parece lo más cómodo del mundo. Tomar té de canela y reírte de lo que dicen tus tías junto a tu madre. Participar en bromas y cerrar la puerta porque el frío los invade.

Y el ciclo vuelve a repetirse cada año a mediados de Septiembre u Octubre. Extrañar la época en la que sentías que podías hacer todo, que te sentías bien contigo misma y que estabas contenta.

Siempre extrañamos tiempos en los que estábamos a lo más próximo de la felicidad. 



lunes, 8 de septiembre de 2014

15:02

"Lo que perdemos, al final siempre vuelve a nosotros...aunque a veces no del modo que esperamos".

Luna Lovegood.

jueves, 21 de agosto de 2014

Destinatario: Ojalá contigo. (III)

Para ti, 

Va a ser difícil encontrar algo de calor sin tus palabras, va a ser difícil extrañarte, va a ser difícil ver como te vas cuando mi alma me ruega que me aferre a ti, pero la vida separa caminos, aunque dejen incompleto a alguien en el proceso.

Han pasado muchas cosas, y a veces tú eras la que me hacía sentir que había un poco de esperanza para mi, que solo era un vistazo al lado malo de esta etapa, que podía seguir a pesar de todo. Me he pasado los días llorando y aprendí que todos tenemos historias tristes, pero que al parecer a nadie le interesa escuchar. Y entonces te sientes mucho más sola que antes. Me alegro que tú sigas riendo, en serio, me gusta ver esa chispa de alegría en tus ojos tan bonitos. Me estrelle contra mi realidad de nuevo, pensaba que había dado un paso fuera y en realidad estaba hundida en todo eso...Y deseaba tenerte. Sé que tú no me juzgarías, pero aún así me odiaría si supieras lo que soy. Yo lo hago. Y no te culparía si en el fondo tú también lo hicieras un poquito. 

No lo he dicho a nadie, pero sé que mi familia sabe que ha pasado algo, pero ¿cómo no hacerlo? Quisiera contártelo pero se me formaría el nudo en la garganta con tal solo escucharte y no tendría el valor de hacerlo. Y lo que ha pasado es una idiotez. Pero una idiotez que me duele en el alma, porque eso se ha transformado en una voz. Y me jode todas las tardes cuando mi madre duerme y mi padre va a trabajar. 

Trato de callarla durmiendo o leyendo, ¿sabes? Y es entonces cuando te leo o te imagino riendo. Y la voz se calla poquito. 

Alguien se ha ido y alguien ha llegado, y esa persona lo sabe, lo sabe y por eso trata de distraerme aunque no funcione mucho. Me ha dicho que viva la vida, que no me arrepienta de nada, pero ¿cómo hacerlo siendo cómo soy? Avergonzándome de mi. También hoy alguien me dijo que nunca me diga así de nuevo, que yo no soy solo un cuerpo. Y fue suficiente para sacarme una sonrisa temblorosa y tragarme las lágrimas. 

Ojalá el proceso fuera rápido y las ganas de desaparecer pocas. Pero es al revés. 

He visto a las demás, y sé que tú también te habrás sentido así en algún momento de tu vida. Las veo moverse fácilmente, rápidamente y digamos que yo soy lenta y patosa y me dan ganas de pararme frente a un camión y acabar con esto rápido.

Y al final de todo, quisiera que te quedaras, quisiera saber que música escuchas cuando lees o cuando te sientes sola y quisiera estar ahí contigo. Y quisiera llevarme todos los males y que estuvieras contenta. 

Y quisiera no extrañarte porque sé que estarás. Quisiera olvidarme por un rato de lo que soy, porque serías como la anestesia. 


S.

miércoles, 20 de agosto de 2014

i

Eres sentime bien aunque sean 5 minutos.
Eres distraerme de los malos pensamientos.
Eres ternura y risas tontas.
Eres años y caídas.
Eres fotos y subidas.
Eres tú.
Gracias, I. 

martes, 19 de agosto de 2014

Los buenos años no son estos.

Perdón. 
Soy muy débil, cobarde, idiota y volví a lo que era, me doy asco y la mayoría de las personas también lo hacen. Siento dejar de ser yo, siento dejar de sentirme aunque sea un poquito bien. Siento hacerte perder el tiempo. No valgo la pena. Siento venir aquí y escribir esto. Siento verme tan débil y estúpida y cliché y adolescente.

Perdón. No sabes cuanto lo siento. 
Perdón, me fui y no sé si alguna vez voy a regresar. 

sábado, 16 de agosto de 2014

Escapar del miedo.

¿Haz tenido miedo de alguien? ¿Miedo de que pudiera vengarse aunque sólo trataste de que te dejara en paz? Pero hablo de ese miedo en el que de casualidad, ves a esa persona a lo lejos y agachas la cabeza y tratas de hacerte pequeñita y respirar quedamente para que no se de cuenta de tu presencia, miedo a escuchar su risa y sus burlas, miedo de que tan sólo te mire, de que sé de cuenta de que todavía existes. 
Hablo de ese miedo que te hace temblar y de querer llorar. De dejar de existir sólo para ya no tenerlo.

No quiero volver a verlo, no quiero tener que sentir miedo, pero es inevitable, esa persona socializa con la persona menos pensada que tengo alrededor, es inevitable encontrármela en la calle junto a sus amigos.

Y quiero correr, quiero irme a un lugar donde no tener miedo. Pero estoy atrapada en esta vida, en esta ciudad, en este cuerpo. 
Sólo quisiera escapar de este miedo.

¿Existe tan siquiera una vía de escape? 

sábado, 9 de agosto de 2014

Hablemos de todo eso.

Hablemos de esos viajes en carretera junto a tu familia, hablemos de las nubes escondiendo al Sol y haciendo que el día sea pálido, hablemos de que toda la naturaleza parece más bella conforme el auto avanza. Hablemos del viento chocando contra tu rostro y revolviendo tu cabello y sonríes, te encanta. Hablemos de las curvas, las subidas y bajadas. De los pueblos bellos olvidados por la mano de Dios. De las calles empedradas y de sus habitantes fantasmas. De cómo las casas parecen devolverte en el tiempo y de cómo cada arruga de esas personas que han vivido ahí toda su vida, cuentan una historia.

Hablemos de la lluvia mojándote el cabello y haciendo que la ropa se te pegue al cuerpo. Y no importa. Y todos ríen porque aman la lluvia tanto como tú. Hablemos de cómo pasaste la tarde entre risas que te sacan un par de lágrimas y chapuzones y de cómo volvió a llover otras 3 veces.

Hablemos del regreso a casa, de la carretera sola y de las nubes que parecen estar pintadas en el cielo, de que puedes alcanzar a ver pedazos de arcoiris entre ellas. Del sueño, de recordar cosas que pasaron durante el día, de cómo tu hermana recuesta su cabeza en tu hombro y duerme.
Hablemos de hacer las maletas, hablemos de ese nerviosismo.

Hablemos del miedo de volver a la escuela, de tener que enfrentarte sola a esas personas de mierda. Hablemos de las lágrimas que se escapan al pensar en cómo sobrevivir sin tu mejor amiga este año, de qué te vas a sentir más sola de lo que ya te sientes. Hablemos de lo jodido que es pensar que nunca vas a poder hacer lo que hacen que tus ojos brillen, porque no te va a dar una buena situación económica (y es una idiotez).

De no saber que vas a hacer de tu vida, que de pronto tus sueños no son más que sueños y todos te dicen que debes tomar una decisión para que tengas un mejor futuro, pero ¿realmente vale la pena un futuro en el qué no serás feliz?. De que no quieres despertar con 60 años, viendo que dejaste pasar tus sueños, de que tienes una vida que no te gusta.
Hablemos de sentir que no importas, que no eres ni la segunda ni la tercera ni la cuarta sino la vigésima opción, (creo ni siquiera esa soy). Hablemos de cómo es que todos se olviden de ti. Hablemos de cuantas noches te las pasas pensando en qué haces mal, en qué puedes cambiar para poder ser aceptada.

Hablemos de ser tú, de no parecer suficiente, de no tener ningún talento, ninguna habilidad que te abra puertas en el mundo. Hablemos de odiar tu cuerpo, aunque te digas que te vale madre lo que piensen, de pensar que si fueras más bonita todo sería más fácil. Hablemos de las salidas que tus amigos organizan y que no te invitan. De ver los cuerpos de Barbie's de las demás y ver que todo es más sencillo para ellas. De cómo odias ir de compras porque tu madre te obliga a probarte ropa y al verte al espejo no quieres más que llorar y gritarte, de querer ir a pararte frente a un camión o dejar de existir.

Hablemos de que pasas más tiempo viendo series, leyendo o escuchando música que yendo al cine o cualquier otra cosa. Hablemos del sentimiento de culpabilidad que te da después de comer mucho, aunque no lo hayas hecho pero tú lo sientes así. De que sientes que a veces hablas de más, de que de verdad no comprenden tu forma de ser.

De que no tienes a nadie con quien hablar, de que ves que nunca vas a hacer quien eres, de que nunca vas a ser suficiente, de que te estás convirtiendo en la típica adolescente (¿y qué?). Hablemos de que eres muy fácil de olvidar, de qué no eres importante. Que realmente no le agradas a nadie. Que casi todo el tiempo tienes miedo, que quieres viajar aunque sabes que vas a extrañar tu casa un infierno. Hablemos de que te identificas más con personajes de series o de libros, que con la vida.

Hablemos de todo eso y más.
Porque sé que entenderás.
Porque somos humanos.


viernes, 1 de agosto de 2014

Pero era inevitable que nuestros ojos se cerraran.

Me gustaba hacerle sonreír, porque amaba el brillo de sus ojos al hacerlo.
Me gustaba sentir el calor de su cuerpo junto al mío en un día de lluvia o cuando extrañaba cosas que nunca me han pasado.
Besarle y sentir como si regresara a casa un día de Navidad.
Podía pasar horas jugando con su cabello o simplemente sosteniendo su mano, porque eso me convencía de que era real.
Cuando escondía su cara en mi hombro porque no quería que viera su sonrojo y yo reía tratando se separarle de mí.
Cuando sentía su sonrisa al besarle o cuando pasaba sus brazos por mi cintura y sentía que podía hacer todo.
Me gustaba ver como el atardecer iluminaba sus ojos y como el amanecer le hacía llorar.
Cuando pasábamos las tardes en la arena, con mi cabeza recostada en su regazo y leía en voz alta y soltábamos a reír por las travesuras de Nathaniel y los demás chicos de Plumfield.

Y a veces, nos heríamos, nos aruñábamos y las palabras dejaban moretones, pero el amor puede dañar, el amor puede herir a veces.
Nos creíamos capaces de soportar terremotos, de enfrentar todos los obstáculos.
Pero era inevitable que nuestros ojos se cerraran, que nuestros corazones se rompieran y que los pedazos fueran tantos que fuera imposible volver a juntarlos.
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.


Pero a veces la vida no sigue, a veces sólo pasan los días.

miércoles, 23 de julio de 2014

El verano siempre ha sido olvido.

Que me estoy volviendo a abandonar en el rincón, me he escapado de casa para no verme más, para no mirarme con lástima, para no quedarme junto a mí.

Las tardes se reducen a arroparme en mi cama y observarme y preguntarme porque el teléfono nunca suena o porque ya no hay sonrisas. 

Veo las marcas de rabia en la puerta, en forma de agujeros y veo las fotos en el suelo, los marcos hechos pedazos y los vidrios esparcidos por todos lados. Y no, no es mi culpa, pero pago las consecuencias.

El verano para mi siempre ha significado el olvido.

Siempre ha sido así, no soy a la que llaman primero, no soy la que tiene muchos amigos (ni pocos), no soy la chica tumblr, ni la que tiene recuerdos en fotografías, no soy a la que le dicen secretos ni a la que invitan a salir. No soy ninguna de esas. Y duele un poquito.

Soy la más fácil de olvidar.

Los amigos se van, los cigarros se acaban, los libros se empolvan y las canciones callan, los atardeceres se pierden y trato de huir de los amaneceres, escribir se vuelve vacío y las palabras salen incoherentes.

Sólo quiero abandonarme, resulta más fácil que sentir el olvido.





lunes, 21 de julio de 2014

Ellas quedan aquí y nadie se las lleva.

¿Qué hacer con todas esas palabras que les regalaste a gente equivocada?¿Cómo curar las oraciones magulladas? No queda más que dejarlas morir. A veces me arrepiento de darles cartas con sentimientos dentro a ciertas personas. Al escribirles algo, les das una parte de ti, ¿cómo recuperarla?
Tiran las promesas que te hicieron por la ventana y te olvidan. Y tú te quedas estancada, herida, abandonada.

Llegas a la conclusión de que las palabras no significaron nada, que sólo fue el momento, que en realidad ni siquiera les importas y te sientes como una tonta. En verdad. Te sientes algo usada. Sientes como si sólo te necesitaran para regalarles palabras como si fueran chicles.
¿Y las canciones? Otra puñalada. Otro error. Y aprendes a dejar de dedicar canciones, es lo mejor.

Aprendes a no dejarte llevar por conversaciones de madrugada, por sentimientos falsos. Aunque sea bonito tener alguien con quien hablar, aunque dejes de sentirte un poco sola. Siempre terminas diciendo cosas que por la mañana se olvidan.

Y ahí va, otra persona fugaz. Otras palabras abandonadas después de haber sido usadas.

Tal vez, sea yo y no las palabras. Tal vez, no debería volver a regalarlas, no volver a escribirle a alguien directamente y sólo escribirlo aquí. Donde nadie se entera y las palabras quedan aquí y nadie se las lleva.



Perdón por no ser como quieren.

¿Qué quieren que diga? ¿Quieren que pida perdón? ¿Quieren que cambie mi forma de ser? Está bien.
Perdón por no tener ese carisma que tiene Sofía.
Perdón por no tener la creatividad que todos ellos tienen.
Perdón por no cantar todo el día.
Perdón por no hablar sobre sentimientos.
Perdón por no ser "sensible".
Perdón por no socializar con mis demás familiares.
Perdón por no peinarme el cabello con trenzas como todas sus hijas.
Perdón por no ser tierna.
Perdón por no usar vestidos y ser delgada.
Perdón por tener una risa tan escandalosa.
Perdón por no tener promedio de 9.9 
Perdón por no sacar diplomas o reconocimientos.
Perdón por no saber canciones infantiles.
Perdón por no saber como jugar con niños pequeños.
Perdón por no compartir todos esos viajes.
Perdón por no saber quien es mi tío o quien es mi tía o mi prima o primo.
Perdón por no visitarlos tanto.
Perdón por ser tan callada y tímida.
Perdón por escuchar un género de música tan diferente.
Perdón por ser yo.
Perdón por no poder cambiar, porque si pudiera, lo haría sin pensarlo.
En serio, perdón.

Perdón, por no ser como quieren.
Perdón por no ser como Sofía o como todos ustedes.
Y hago como que no me importa cuando en realidad sólo quiero encerrarme a llorar.
Perdón, perdón, perdón.