"Extraño como era, ¿sabes?" me dijo.
"¿El qué?" contesté y giré mi cabeza para mirarla.
"Todo, pero más que nada, extraño como nos comportábamos antes, hace 4 años. Tú y yo. Nos extraño." tenía la mirada perdida en el horizonte, donde el Sol moría.
Estábamos en nuestro lugar, donde siempre nos encontrábamos para fumar o simplemente para hablar.
Solté un suspiro.
"Yo también nos extraño." le dije dando una calada al cigarro y pasándoselo.
Nos quedamos un momento en silencio, mirando el atardecer.
Había pasado mucho tiempo sin pensar en aquellos días, en aquel verano. En los últimos días de escuela y en las tardes en mi casa o en esas calles.
Del primer trago de vodka y el primer cigarrillo, de las pláticas fuera de mi casa a las 12am y de la luz de la vecina apagándose para darnos tirarnos la indirecta de que ya nos fuéramos.
Nosotras en mi habitación, cantando Forever Young de Alphaville a todo pulmón y saltando sobre la cama. Las tardes de lluvia y las gotas deslizándose por nuestra piel. Las mentiras y los mensajes. Cuando descubrieron todo y tuvo que irse.
Pero de alguna manera, creo que fue algo bueno. Irse siempre significa cambio y yo necesitaba cambiar.
Necesitábamos crecer fuera y más allá de nuestras sombras, de conocer gente nueva y dejar de encerrarnos en nuestra burbuja.
Siempre ha sido parte de mi vida y espero siempre lo sea.
Aún extraño su brazo sobre mis hombros y el mío rodeando su cintura cuando camino por los pasillos, pero está bien.
Somos mejores ahora.
«Para aquellos que creen que todo el mundo merece un final feliz. Esto es para ti.»
domingo, 27 de agosto de 2017
martes, 15 de agosto de 2017
23:04
Y salió de ese lugar.
No ha ganado la batalla completamente, pero ese tipo de luchas son largas.
Pero ha vuelto a casa y eso es lo que importa.
No ha ganado la batalla completamente, pero ese tipo de luchas son largas.
Pero ha vuelto a casa y eso es lo que importa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)