jueves, 27 de diciembre de 2018

the older I get.


Y es que creo que estamos gastados, que me encanta revivir la calidez de tus recuerdos cada que el frío me llega a los huesos.

Pero la magia y la calidez me duran lo que dura una copa de vino en mi mano y el calor que me esparce por el cuerpo: minutos, horas, una noche.

Pero es que ya no sé que hacer con el corazón de otra persona en mis manos, hemos estirado tanto esta historia que ya no hay público que la vea o la lea.

Quiero comenzar de nuevo, quiero una pizarra en blanco dónde el pasado no nos tire del cabello constantemente, recordándonos que está ahí, doliente y sangrando, pero ya no contigo. Tal vez no ahora, tal vez no mañana, ni la próxima semana, el próximo mes o el próximo año.
Tal vez, ya no, simplemente.

Han sido muchos años de drama, de heridas innecesarias por mi miedo a la soledad y a este agujero en mi pecho, han sido relaciones que no florecieron y que no he podido dejar atrás.

No he sanado de todas las cosas que han sucedido, no he aprendido a dejar ir ni ha convivir con el dolor y superarlo, no sé cómo seguir cuando las personas se van y no sé cómo decir "no" cuando quieren regresar.

También he notado que es más fácil estar por mi cuenta (o he notado que es más fácil estar así que volver a darle una oportunidad al pasado), que disfruto de mi tiempo a solas y que debo aprender a estarlo.

Tengo que aprender a decir adiós.





No hay comentarios:

Publicar un comentario