Son días raros, porque he estado tratando de aprender a que no hay nada malo con sentirme femenina, que comer no debería hacerme sentir culpable y a no llorar en los probadores.
Me he forzado a dejarme sentir y ha seguir buscando ropa que me haga sentir bien cuando me vea al espejo aunque odie la persona que se refleja en él.
He tratado de no contar las veces que como en el día, de no repasar en mi cabeza exactamente que comí ni de pensar en las calorías que llevo.
Trato de ya no profundizar en los oscuros pensamientos, en usar labial y no llorar y no quitármelo con el dorso de la mano.
No he hablado con nadie sobre ver a un profesional, porque pienso que me dirán que no lo necesito y yo también lo creo de algún modo (pero en algún punto, sé que también lo necesito).
Son días raros, porque estoy esperando a estrellarme de nuevo, estoy esperando el dolor y el entumecimiento. Pero tengo que poner mi vida en orden, no puedo vivir toda mi vida de esa manera, necesito cambiar, convivir con el dolor y no huir de él.
Necesito aceptar todo lo que siento, a no descartarlo, a dejarme sentir cosas buenas por alguien de nuevo, a aprender que la comida y la culpa no tienen nada que ver, estoy tratando.
Y aunque vea la inevitable caída, trataré de seguir.
«Para aquellos que creen que todo el mundo merece un final feliz. Esto es para ti.»
lunes, 18 de diciembre de 2017
domingo, 10 de diciembre de 2017
Luces amarillas y labios rosas. pt. 2
Me alegro que estés bien, que las cosas estén mejorando.
Joder, sigues siendo tan hermosa.
A mis ojos siempre lo serás.
Me alegro por tus nuevas metas y por que las cumpliste.
Espero logres todo lo que te propones y encuentres a alguien que te ame con cada uno de los latidos de su corazón, incluso si el mío se me parte al pensar que no seré yo.
Siempre mereciste más que todo esto.
Lloro, porque hicimos las cosas mal.
No, olvida eso. Fue el mundo el que hizo las cosas mal, fue el mundo y las mentes cerradas y ese libro que siguen utilizando aunque tenga miles de millones de años sin pruebas algunas. Fue ese odio que rodea ese libro y a esa presencia divina a la cual nos hacen temer desde el segundo en el que respiramos.
Fue ese miedo y las amenazas. Fue la presión, la adrenalina de hacer algo prohibido. Fue el estar enamorado.
Siempre mereciste más que todo esto.
Siempre mereciste más que todo esto.
Siempre mereciste más que todo esto.
Siempre mereciste más que todo esto.
Y no quiero que vuelvas a verme, porque sigo algo estancado, porque odio este cuerpo y todo lo que representa, porque sigo haciendo las mismas cosas. Porque estoy comenzando a estar con alguien más y tengo miedo de siempre buscarte.
Lloro, porque has progresado, porque espero hayas ganado contra esos demonios.
Espero la vida te trate bien.
Espero estés bien.
De verdad lo espero.
Joder, sigues siendo tan hermosa.
A mis ojos siempre lo serás.
Me alegro por tus nuevas metas y por que las cumpliste.
Espero logres todo lo que te propones y encuentres a alguien que te ame con cada uno de los latidos de su corazón, incluso si el mío se me parte al pensar que no seré yo.
Siempre mereciste más que todo esto.
No, olvida eso. Fue el mundo el que hizo las cosas mal, fue el mundo y las mentes cerradas y ese libro que siguen utilizando aunque tenga miles de millones de años sin pruebas algunas. Fue ese odio que rodea ese libro y a esa presencia divina a la cual nos hacen temer desde el segundo en el que respiramos.
Fue ese miedo y las amenazas. Fue la presión, la adrenalina de hacer algo prohibido. Fue el estar enamorado.
Siempre mereciste más que todo esto.
Siempre mereciste más que todo esto.
Siempre mereciste más que todo esto.
Siempre mereciste más que todo esto.
Y no quiero que vuelvas a verme, porque sigo algo estancado, porque odio este cuerpo y todo lo que representa, porque sigo haciendo las mismas cosas. Porque estoy comenzando a estar con alguien más y tengo miedo de siempre buscarte.
Lloro, porque has progresado, porque espero hayas ganado contra esos demonios.
Espero la vida te trate bien.
Espero estés bien.
De verdad lo espero.
06:24
Amo esa quietud de los domingos
en especial a las 6 am
donde parece que el Sol
no saldrá nunca
y el cielo es azul gris,
el color de la eternidad
Abro la ventana
y hago a un lado la cortina
el viento helado entra
amo como me hiela los huesos
como me aplaca el ardor de existir
Regreso a la cama
desde donde puedo ver el cielo
y cierro los ojos
deseando capturar ese pequeño momento
jueves, 7 de diciembre de 2017
fahrenheit 451
Y a pesar de todo, me sigue encantando cuando sonríe. Sigo bebiendo de su rostro cual hombre privado de agua cuando el rostro se le ilumina y se le pintan los grandes hoyuelos y las arruguitas en las esquinas de los ojos.
Cuando se ríe y los hombros se le sacuden, dejándome embobado.
Su voz me sigue dejando paralizado, su cuerpo alto aún me sigue provocando inmensas ganas de acurrucarme a su lado, de amarrar su cintura con mis brazos, de quedarme incrustado en la calidez de su cuerpo y más cuando usa ese suéter, dándole la apariencia de un hogar.
Y su cabello siempre un nido de pájaros, me pican los dedos por volver a enredarlos en sus mechones. De peinarle y despeinarle, de darle tirones cuando se reía a mi costa.
Cuando enredaba su brazo derecho en mi brazo izquierdo, mientras estábamos sentados en el suelo y recostaba su cabeza en mi hombro. Y me contaba como le dolía el corazón por ella y que le aconsejara.
Aún disfruto de como el corazón se me partió cuando llegó ese día y él le dio ese libro por su cumpleaños, ese libro del que tanto me hablo y que parece que yo ya lo había releído tantas veces como él. Ese libro que le hizo amar la lectura y que encontró en una tienda de segunda pero fue como encontrar un tesoro sin necesidad de mapa.
Ese libro que le dio y que en la primera hoja tenía su corazón, justo debajo del título. Ahí estaba, latiendo, sangrando. Pero no se pueden forzar las cosas y ella tomó el libro, pero le devolvió el corazón.
Aún sigo anhelando volver a estrujarle el cuerpo, de sentir como le retumba el pecho cuando se ríe o de colgarme de su calor cuando me tomaba de la mano.
Todo fue por entregarle su corazón, sin tomar en cuenta que yo le estaba entregando un poco del mío, habiendo una gran diferencia.
Él nunca supo de ese trozo de mi corazón y a consecuencia de eso, no me lo ha devuelto.
Cuando se ríe y los hombros se le sacuden, dejándome embobado.
Su voz me sigue dejando paralizado, su cuerpo alto aún me sigue provocando inmensas ganas de acurrucarme a su lado, de amarrar su cintura con mis brazos, de quedarme incrustado en la calidez de su cuerpo y más cuando usa ese suéter, dándole la apariencia de un hogar.
Y su cabello siempre un nido de pájaros, me pican los dedos por volver a enredarlos en sus mechones. De peinarle y despeinarle, de darle tirones cuando se reía a mi costa.
Cuando enredaba su brazo derecho en mi brazo izquierdo, mientras estábamos sentados en el suelo y recostaba su cabeza en mi hombro. Y me contaba como le dolía el corazón por ella y que le aconsejara.
Aún disfruto de como el corazón se me partió cuando llegó ese día y él le dio ese libro por su cumpleaños, ese libro del que tanto me hablo y que parece que yo ya lo había releído tantas veces como él. Ese libro que le hizo amar la lectura y que encontró en una tienda de segunda pero fue como encontrar un tesoro sin necesidad de mapa.
Ese libro que le dio y que en la primera hoja tenía su corazón, justo debajo del título. Ahí estaba, latiendo, sangrando. Pero no se pueden forzar las cosas y ella tomó el libro, pero le devolvió el corazón.
Aún sigo anhelando volver a estrujarle el cuerpo, de sentir como le retumba el pecho cuando se ríe o de colgarme de su calor cuando me tomaba de la mano.
Todo fue por entregarle su corazón, sin tomar en cuenta que yo le estaba entregando un poco del mío, habiendo una gran diferencia.
Él nunca supo de ese trozo de mi corazón y a consecuencia de eso, no me lo ha devuelto.
jueves, 30 de noviembre de 2017
Otro otoño más.
Son las 2 am.
Siempre son las 2 am.
Las luces de navidad son las únicas que iluminan la habitación. Y el único sonido que importa es Ghost Stories Live chocando contra las paredes.
El viento frío entra por la ventana y no es que ya no esté triste, porque lo estoy, pero supongo que me he acostumbrado.
Con el tiempo se me quitan las ganas de festejar este día, porque paso la mayor parte del año deseando dejar de existir y no creo que un día haga la diferencia.
Hoy he llegado a casa y he dormido, últimamente termino durmiendo a las 4 de la mañana y mi alarma suena a las 5 y mi apetito no existe, o lo hace pero se me hace tan fácil ignorarlo.
Conseguí otro otoño.
Y me asusta.
Porque pronto los juegos se acaban y viene lo difícil, y no sé que haré porque parece que la mayoría ya tiene todo planeado.
Y solo quisiera quedarme en esta habitación, con las letras de Magic rebotando de una pared a otra, con el viento meciendo la cortina y helándome los huesos.
Esta es mi eternidad.
Ese disco, el viento y las luces de navidad esparcidas sobre mí o sobre la cama.
Mi eternidad, donde no me fuerzo a dejar de huir y tomo decisiones precipitadas para demostrarme a mí mismo un punto. Mi eternidad donde esas dos personas no me jodieron tanto el corazón que ahora ya no sé como comportarme con el corazón de otra persona y no tengo ganas de hacerlo.
El lugar donde lloro y no siento la necesidad ocultarlo. Donde bajo las defensas, donde estoy rodeado de fotografías, velas, libros y discos y el tiempo no pasa.
Nunca pensé que llegaría a esta edad, pensé que algo me borraría mágicamente de la faz de la Tierra.
Pero aquí estoy, con otro otoño más, necesitando envolverme en luces de navidad para no caer en pedazos y a Yellow y Ghost Stories Live para darme un poco de eternidad.
In the darkness before the dawn
In the swirling of this storm
When I'm rolling with the punches and hope is gone
Leave a light, a light on
Siempre son las 2 am.
Las luces de navidad son las únicas que iluminan la habitación. Y el único sonido que importa es Ghost Stories Live chocando contra las paredes.
El viento frío entra por la ventana y no es que ya no esté triste, porque lo estoy, pero supongo que me he acostumbrado.
Con el tiempo se me quitan las ganas de festejar este día, porque paso la mayor parte del año deseando dejar de existir y no creo que un día haga la diferencia.
Hoy he llegado a casa y he dormido, últimamente termino durmiendo a las 4 de la mañana y mi alarma suena a las 5 y mi apetito no existe, o lo hace pero se me hace tan fácil ignorarlo.
Conseguí otro otoño.
Y me asusta.
Porque pronto los juegos se acaban y viene lo difícil, y no sé que haré porque parece que la mayoría ya tiene todo planeado.
Y solo quisiera quedarme en esta habitación, con las letras de Magic rebotando de una pared a otra, con el viento meciendo la cortina y helándome los huesos.
Esta es mi eternidad.
Ese disco, el viento y las luces de navidad esparcidas sobre mí o sobre la cama.
Mi eternidad, donde no me fuerzo a dejar de huir y tomo decisiones precipitadas para demostrarme a mí mismo un punto. Mi eternidad donde esas dos personas no me jodieron tanto el corazón que ahora ya no sé como comportarme con el corazón de otra persona y no tengo ganas de hacerlo.
El lugar donde lloro y no siento la necesidad ocultarlo. Donde bajo las defensas, donde estoy rodeado de fotografías, velas, libros y discos y el tiempo no pasa.
Nunca pensé que llegaría a esta edad, pensé que algo me borraría mágicamente de la faz de la Tierra.
Pero aquí estoy, con otro otoño más, necesitando envolverme en luces de navidad para no caer en pedazos y a Yellow y Ghost Stories Live para darme un poco de eternidad.
In the darkness before the dawn
In the swirling of this storm
When I'm rolling with the punches and hope is gone
Leave a light, a light on
miércoles, 29 de noviembre de 2017
i move slow and steady but feel like a waterfall.
Con mi cabeza recostada en su pecho, pensé en decirle todo.
En sacar de mi pecho todo aquello que me pesa.
Pensé en decirle que soy un fracaso, que me doy asco, que lucho por no ir al baño a vomitar.
Pensé en decirle que no quiero que la gente me vea, que quiero arrancarme la piel, que la ansiedad me come tanto a veces que no tengo uñas.
Que a veces tengo miedo porque hay días en los que el estar consciente requiere mucho esfuerzo y me duele, que hay mañanas en las que no siento nada y quiero gritar y jalar mi cabello.
Que veo chicos en la calle y quiero lucir como ellos desesperadamente, que no sé como ella puede quererme, no sé como ella puede besarme y decirme que me ama.
Que no entiendo por qué mierda alguien podría quererme.
No entiendo como ella puede verme y no sentir asco. NoentiendoNoentiendoNoentiendoNoentiendo.
Que a veces río con mis amigos pero en el fondo, realmente no siento la alegría, estoy más ansioso y preocupado de como luzco y del asco que me tengo para disfrutarlo completamente. Que río y río pero no lo logro.
Que ahora solo quiero pasar mi cumpleaños durmiendo o encerrado en mi habitación, donde nadie pueda verme, porque pasó todos los demás días del año deseando dejar de existir y que un día no hará la diferencia. No sé que haré de mi futuro, me da miedo. Estoy aterrado.
Pensé en decirle todo eso, en tratar de liberarme, en decirle que tal vez necesite ver a alguien de nuevo.
Estaba llorando, y me pasaba la mano por el cabello y con la otra me acariciaba la espalda.
Pensé en decírselo.
Pero decidí tragármelo y culpar de esa crisis al estrés.
En sacar de mi pecho todo aquello que me pesa.
Pensé en decirle que soy un fracaso, que me doy asco, que lucho por no ir al baño a vomitar.
Pensé en decirle que no quiero que la gente me vea, que quiero arrancarme la piel, que la ansiedad me come tanto a veces que no tengo uñas.
Que a veces tengo miedo porque hay días en los que el estar consciente requiere mucho esfuerzo y me duele, que hay mañanas en las que no siento nada y quiero gritar y jalar mi cabello.
Que veo chicos en la calle y quiero lucir como ellos desesperadamente, que no sé como ella puede quererme, no sé como ella puede besarme y decirme que me ama.
Que no entiendo por qué mierda alguien podría quererme.
No entiendo como ella puede verme y no sentir asco. NoentiendoNoentiendoNoentiendoNoentiendo.
Que a veces río con mis amigos pero en el fondo, realmente no siento la alegría, estoy más ansioso y preocupado de como luzco y del asco que me tengo para disfrutarlo completamente. Que río y río pero no lo logro.
Que ahora solo quiero pasar mi cumpleaños durmiendo o encerrado en mi habitación, donde nadie pueda verme, porque pasó todos los demás días del año deseando dejar de existir y que un día no hará la diferencia. No sé que haré de mi futuro, me da miedo. Estoy aterrado.
Pensé en decirle todo eso, en tratar de liberarme, en decirle que tal vez necesite ver a alguien de nuevo.
Estaba llorando, y me pasaba la mano por el cabello y con la otra me acariciaba la espalda.
Pensé en decírselo.
Pero decidí tragármelo y culpar de esa crisis al estrés.
lunes, 20 de noviembre de 2017
De cosas que quiero comenzar a hacer.
Pintaré mi habitación de azul pastel,
colgaré más luces de navidad,
pondré más velas en mi tocador,
tomaré más fotografías y las colgaré en mi pared
Desempolvaré mis libros cada fin de semana,
trataré de tender mi cama cada mañana
y lo primero que haré será desayunar
para ya no olvidarme de hacerlo,
volveré a tomar más té
y a recordarte menos
Escucharé mis discos más a menudo,
pondré a Coldplay, P!nk, Fun, Natalia o Bon Jovi a todo volumen,
trataré de escribir más en ese cuaderno,
incluso si después no puedo ni abrirlo
Trataré de no sentirme culpable cada vez que coma,
y lo escribo aunque sea mentira.
Aprenderé a tocar el ukulele,
trataré de no romper mi ventana si canto
y de seguir adelante
de aceptar el dolor y convivir con él
para juntos superar todo
Tal vez tenga el valor de hablar con alguien, profesionalmente
tal vez no lo haga,
pero a veces las palabras me ahogan tanto
a veces no sé si saldré a la superficie
a veces no sé si vale la pena
Dormiré más, mentira
porque dormir 10 horas a la semana no es sano,
porque a veces no quiero levantarme de la cama,
porque a veces no siento nada,
a veces el sólo estar consciente duele y requiere mucho esfuerzo
Es bonito como puedes tener motivación un lunes a mediodía sin clases.
colgaré más luces de navidad,
pondré más velas en mi tocador,
tomaré más fotografías y las colgaré en mi pared
Desempolvaré mis libros cada fin de semana,
trataré de tender mi cama cada mañana
y lo primero que haré será desayunar
para ya no olvidarme de hacerlo,
volveré a tomar más té
y a recordarte menos
Escucharé mis discos más a menudo,
pondré a Coldplay, P!nk, Fun, Natalia o Bon Jovi a todo volumen,
trataré de escribir más en ese cuaderno,
incluso si después no puedo ni abrirlo
Trataré de no sentirme culpable cada vez que coma,
y lo escribo aunque sea mentira.
Aprenderé a tocar el ukulele,
trataré de no romper mi ventana si canto
y de seguir adelante
de aceptar el dolor y convivir con él
para juntos superar todo
Tal vez tenga el valor de hablar con alguien, profesionalmente
tal vez no lo haga,
pero a veces las palabras me ahogan tanto
a veces no sé si saldré a la superficie
a veces no sé si vale la pena
Dormiré más, mentira
porque dormir 10 horas a la semana no es sano,
porque a veces no quiero levantarme de la cama,
porque a veces no siento nada,
a veces el sólo estar consciente duele y requiere mucho esfuerzo
Es bonito como puedes tener motivación un lunes a mediodía sin clases.
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