jueves, 23 de enero de 2014

El amor a través de mis ojos.

Me interesa mucho como los chicos y chicas de hoy, entran en una relación para salir de ella un día o una semana después o como los ex novios comienzan a hablar mal uno del otro a sus espaldas, de verdad que me interesa, porque yo no sería capaz de tener una relación y dejar a esa persona al siguiente día o a la semana, porque creo que el amor debería ser algo duradero, algo que no se debe dar a la ligera.

A veces, las chicas que conozco se desesperan por tener pareja, y yo no entiendo por qué, creo que el amor es algo que viene solo, el amor viene de todas partes, de tu familia, tus amigos, y de ti. Principalmente de ti. Porque no puedes querer a alguien sin quererte. Y yo entiendo. Entiendo lo que es querer a alguien a quien tomarle la mano, a quien despeinar amorosamente, alguien que te haga sentir que flotas sobre las nubes. Y lo he sentido, ¿quién no? Todo nos habla del amor, las canciones, los libros, las pinturas, las fotografías, la vida, todo. 

Yo no me desespero por no tener pareja, por no tener a alguien "especial", porque ya tengo a personas especiales, no me hace falta pareja para demostrar amor, el amor viene solo, aunque a veces tenemos que poner de nuestra parte, pero siempre llega. En ocasiones tarda un poco, puede que creas que el amor esté en cierta persona pero después la vida te demuestra que no lo es, entonces es porque hay alguien más esperándote.

Escribo sobre amor, porque es lo más sencillo de escribir, porque el amor debe ser fácil, sin complicaciones, el amor no debe doler, bueno, no demasiado, casi nada, el amor debe durar, debe ser feliz.
El amor debe ser sonrisas, abrazos, cafés por las mañanas y carcajadas, atardeceres acompañados, idas al cine, jugueteos, miradas cómplices, frases cursis susurradas al oído, cartas que hacen que te sientas sobre las nubes y no sólo mensajes que se envían ahora, debe ser respeto mutuo, manos sosteniéndose la una a la otra, besos con sabor a dulce, mejillas adoloridas de tanto sonreír, debe ser aceptación, tardes acurrucados en el sofá mirando una película de comedia o una serie que te trae tantos recuerdos, canciones cantadas al oído o sobre los labios del otro, discusiones que acaben en un abrazo y una disculpa susurrada, reuniones en familia, eso debe ser. Y no discusiones, humillaciones, hablar mal el uno del otro a sus espaldas, llantos, golpes, engaños y gritos.

Así es como es a mis ojos. 

miércoles, 22 de enero de 2014

Destinatario: Ahí, contigo. (II)

A veces me imagino como sería tomar tu mano o verte al despertar, llevarte al cine y recargar mi cabeza en tu hombro, enredar mis manos en tus cabellos, esconder mi cabeza en el hueco de tu cuello, estar contigo un Domingo y que el tiempo duela menos, preparar café por la mañana y acompañar el desayuno con una sonrisa desafinada y cabellos alborotados. A veces lo hago.

¿Dónde estás? Los Domingos siguen siendo solitarios y dolorosos, los amaneceres atardecen si no estás, las horas se burlan desde lo alto del librero, se me acumulan las despedidas y solo tus letras me calman, el café sigue siendo amargo y la madrugadas me siguen haciendo añicos, me desagarran, las personas me siguen doliendo y necesito una dosis de ti, algo para sobrevivir mientras nos encontramos de nuevo en esta vida, mientras nuestras manos vuelven a buscarse y sostenerse.

¿Algún día volveremos a ser? Porque extraño ser contigo, extraño sentir que puedo contra todos en este mundo que cada vez esta más jodido, que a veces el cielo no se me cae a pedazos, que los anocheceres no duelen, que los recuerdos ya no me sangran. 

¿Cuándo nos volveremos a encontrar? Que yo sigo aquí esperando cada atardecer, con un té, sentada ahí en el porche, viendo como el astro rey es herido y su sangre expandiéndose por todo el cielo, cubriéndonos y entonces muere, y su muerte es oscura y solitaria, pero que en algún punto hay pequeñas luces con un dulce sabor en su muerte. 

Yo sigo aquí, esperando reencontrarnos, porque nunca se sintió como si estuviera conociéndote, siempre se sintió como si estuviera recordando algo.

Volver a ser, por favor.

Rose.

lunes, 20 de enero de 2014

Solo un día.

Me parece increíble como una sola oración de parte de la persona equivocada y la ausencia de alguien querido, puede hacer que me ponga en camino a ese lugar oscuro del que quiero alejarme.

Porque, dios, ¿saben cómo puede afectarle una sola palabra equivocada a alguien? ¿Lo saben? Y lo peor es que yo dejo que me afecte, siempre lo he dejado. Hoy no estoy bien. Hoy estoy en ese tornado dentro de mi cabeza, lastimándome a mí misma, durante las clases estuve soportando las ganas de llorar, el nudo en la garganta y tratando de sonreír, de olvidar esa puta oración de alguien que no va a ser nada en la vida si sigue así. Traté de enfocarme en otra cosa, de no comenzar a llorar en medio de esa clase, de centrarme en el tema, pero aún así volvía a ese tornado...las ganas que tengo de gritar.

Llegué a casa y mi madre me pregunto porque estaba tan seria, ¿qué le iba a decir? ¿Qué estoy dejando que esa mierda me afecte de nuevo? ¿Qué quiero cambiarme de grupo y de ser posible de ciudad? No tenía ganas de escribir. Nada de ganas. Sabía que al escribir reviviría palabras que no quiero recordar, que solo quiero olvidar este día. Pero quiero sacármelo. Arrancármelo. Que deje de estar calándome dentro.

¿Qué ganan con hacer sentir mal a la gente? ¿Piensan que así van a hacer alguien en la vida? ¿Qué esas personas no se sienten mal y que no llegan a casa a llorar o hacer algo peor? ¿Qué no tienen problemas en casa y que solo empeoran la situación? Joder, ¿cómo puede haber gente así?

Y no hago nada porque sé que todo esto no durará para siempre, que todo lo malo o bueno que hagas, se regresa.

Hoy no estoy bien, pero mañana lo estaré. Lo malo no dura, lo bueno tampoco.

"No te preocupes , el peor día de tu vida solo durará 24 horas."

sábado, 18 de enero de 2014

Y supongo que todo está yendo bien de nuevo. Y eso está bien.

Y si todo está yendo bien, es porque yo estoy comenzando a estar bien. Me gusta estar bien, soy una persona que sonríe muy fácilmente, me gusta reír con cualquier tontería, justo como lo estoy haciendo ahora mientras escribo, yo...yo estoy bien.
Estoy contenta, estoy cambiando, me siento más segura, porque decidí comenzar a creer que soy algo más que solo ese maldito número en la báscula, que soy más que la talla de mi ropa, algo más que una cintura pequeña, que unas piernas delgadas y una sonrisa perfecta y lo soy, soy mucho más.
No voy a cambiar solo por alguien a quien no le guste como soy, lo siento, ya no soy así.

Saben, hay un chico en otro grupo, es de mi mismo año, que desde comienzos del año pasado me pregunto si me gustaba una amiga mía, yo obviamente dije que no, porque era verdad, y después otra amiga mía me dijo que él decía que yo era lesbiana y yo no soy de las que se dejan llevar por cosas que me dice otra persona, pero después unas amigas de nuevo dijeron que el chico decía eso, y yo no dije nada, ¿por qué? Porque al chico no debe de importarle mi preferencia sexual, a nadie más que a mí, yo me aleje del chico porque no quería problemas, suficientes tenía con mis propios pensamientos sobre el tema como para preocuparme por un idiota que habla por hablar. El jueves me lo volví a cruzar, así, se paró detrás de Liz y yo para esconderse pero es como si me ignorara y cuando me ve es serio y comienzo a pensar que es homofóbico.
Nunca he hablado muy bien con él y sé que no debo juzgar a nadie, pero a él le debería de importar un carajo mi preferencia sexual, y si no le gusta, allá él, no voy a cambiar.

Soy como soy, estoy aprendiendo a quererme como soy.

También tú deberías hacerlo, quien quiera que este detrás de la pantalla, y si ya lo haces, entonces felicidades, es un trabajo duro, pero el resultado y el sentimiento es maravilloso.





miércoles, 15 de enero de 2014

Segundas oportunidades.

Siempre he dado segundas oportunidades, siempre, porque creo que si yo algún día me equivocara en alguna ocasión también querría una segunda oportunidad. Será un defecto mío darlas a todos.

He llorado mucho por comentarios, por hechos y siempre perdono a la persona causante, y a veces lo odio, pero a mi no me gusta guardar rencores, porque sé que eso no te lleva a ningún lugar, soy una persona "alegre" de naturaleza y no puedo estar enojada por mucho tiempo, no me gusta fruncir el ceño ni dejar de hablarle a una persona, no me gusta hacer lo que no me gustaría que me hicieran a mí, porque me han hecho muchas cosas dolorosas, que dejan marcas, no en el cuerpo, sino en la mente, que en los momentos se repiten una y otra y otra vez en mi cabeza, formando el "tornado" en mi mente, hace días que el "tornado" está en paz y quiero que lo siga estando por un buen tiempo.

He contado cosas a personas equivocadas, pero yo no tomé venganza de que ellos les hayan contado a otras personas, no lo hice, porque hay un refrán que dice "nadie se va de esta vida sin pagar lo que debe" creo que todos reciben en esta vida lo que merecen, todo se paga en esta vida, todo.

De niña era muy ingenua, demasiado, tanto que me duele recordar esas cosas, cosas que estarán siempre en mí, siempre en ese jodido tornado, pero crecí demasiado rápido, pasaron cosas que me obligaron a "madurar" rápido, pero no puedo decir que no disfruté mi infancia, porque lo hice. Dejando de lado todas esas cosas feas, tuve una buena infancia; si, el matrimonio de mis padres, como cualquier otro matrimonio tuvo varios problemas y hubo varias echadas de casa por parte de mi madre pero ahora estamos bien, tengo una buena familia. Los amo.

Doy muchas segundas oportunidades, y trato de olvidar eso que pasó y la mayoría del tiempo funciona, pero si hay una tercera ya no puedo ignorarla, y la primera causa de la segunda oportunidad revolotea constantemente en mi cabeza y se suma a la causa de la tercera y ya no vuelve a ser lo mismo, y entonces la distancia se mantiene entre esa persona y yo.

A mí me duelen mucho las personas, me duele perderlas, por eso tengo pocas personas cercanas, que sé que si un día se van me dolerán un infierno. Pero mientras tanto, las disfrutaré.

Creo en el Karma, como lo dije en uno de los párrafos de arriba, creo que todo lo que hagas se regresa, y yo trato de hacer bien, para recibirlo.

Liz.

Hablemos de Liz, ella es una amiga mía, con la que puedo hacer idioteces, decirnos maldiciones, golpearnos, puedo contarle todo, y ella no dirá nada, al igual que yo con ella, podemos contar la una con la otra...y eso se siente bien.
Se siente bien tener por primera vez a alguien con la que compartir esas cosas, a parte de ella.
Llevo 12 años conociendo a Liz, desde preescolar, y si, al principio no la soportaba ni ella a mí, solo nos tolerábamos por Ale, que siempre se reunía con nosotras, Liz tuvo que irse un par de meses a otra escuela y entonces, la eché de menos. Si, echaba de menos a esa niña tan delgada como un palillo, con el cabello largo de color negro, cayendo en rizos en su espalda, pequeña idiota.
Cuando ella volvió nos juntamos de nuevo, pero esta vez era diferente, nos reuníamos más ella y yo, y poco a poco comenzamos a llevarnos mejor. Pasamos primaria juntas y paseando por las tardes en la colonia, hacíamos los trabajos juntas, pasábamos la tarde con Ale o en mi casa, y era divertido, lo es.
Cuando entramos a secundaria, nuestro grupo, que llevaba 8 años con los mismos compañeros, se separó, y ella y yo, junto con otros chicos quedamos en el mismo grupo. Y entonces nos acercamos más. Le confesé cosas que no me atrevía a contar, bueno, las conté, pero tuve el error de haberlo hecho a las personas equivocadas. Y ella me contó a mí. Es una gran confianza, demasiado grande.
La amo, es una gran amiga, y aunque hemos tenido problemas, se ha convertido con los años en casi una hermana, y eso es bueno. Se siente bien tener a una persona así, porque nunca me imaginé que ella y yo seguiríamos hablando aún después de estos años.

Hey, pequeña idiota (está bien, no eres pequeña, lo que pasa es que soy un jodido hobbit y tú un palillo con flequillo) te quiero, gracias por aceptarme, por no tenerme "asco" por como soy. Por comprenderme y por hacer tantas tonterías en clases y reírnos a carcajadas por las idioteces que decimos, y aunque nunca leas esto, gracias por estos buenos recuerdos. 

lunes, 13 de enero de 2014

Cartas a Agridulce. (II)

"Bueno, es bueno escuchar tu voz, espero que te vaya bien. Y si alguna vez te preguntas, estoy sola aquí esta noche."

Hola Ann.

Siento si piensas que te he dejado atrás, no lo he hecho. 
Sólo que quiero cambiar, quiero volver a reír como lo hago normalmente sin tener la constante preocupación de tu tristeza y de querer borrarla de tu rostro, de llevarte lejos y que nada más te dañe, pero ya no quiero eso.
Ya no. Y siento una rabia. Y no quiero sentirla.

He vuelto a reír a carcajadas, ¿sabes? Me he sentido un poco más libre, un poco más segura de mí misma, salgo de casa más seguido, converso más, he vuelto a leer, canto de nuevo a todo pulmón por la casa y eso está bien.
Todo esta comenzando a ir bien.
Y no quiero volver a tener ese constante miedo, a la espera de que algo malo vuelva a suceder.

Siento que tú no sientas igual que yo, siento ser yo la que se "enamoró" pero ahora me doy cuenta de que está mal, no hablo de que esté mal que dos personas de su mismo sexo se enamoren, pero mi amor por ti es malo, nunca llegaría a ningún lado incluso si tú pusieras más de tu parte, algo más que esos roces de labios y que al día siguiente olvidas. 
Y me alegro que los olvides, porque no quiero recordatorios de ellos, no quiero nada que tenga que ver con ese mal sentimiento. Supongo que lo siento.
No te hecho la culpa de haberme "enamorado" porque fue mía, tal vez vi cosas donde no había nada y aunque me hayas confesado que podría haber algo, ya no lo habrá, por mi parte. Nunca. Lo siento, de nuevo.

Quiero que vuelvas a reír como sé que lo hacías antes de conocernos, quiero que salgas más de casa como antes, que disfrutes de la vida. Así como yo lo estoy haciendo.

No quiero que al mirar atrás tengas solo recuerdos de llantos y marcas de demonios, quiero que tengas recuerdos de risas, salidas, puestas de sol y medianoches escuchando música que te encanta y te hace sentir feliz, que te hace sentir que todo va a estar bien.

Porque lo va a estar, y aunque haya días en que parezca que no lo serán, piensa que sí. Y lo será.

Siempre te querré, a pesar de todo lo que ha pasado. Lo haré. Ojalá tú también lo hagas.

Rose.