Hoy.
Horas.
Minutos.
Segundos.
Hoy.
Creo en mi.
Y a la vez quiero irme a llorar a un rincón.
Hoy.
Horas.
Minutos.
Segundos.
Hoy.
Ahora.
«Para aquellos que creen que todo el mundo merece un final feliz. Esto es para ti.»
sábado, 30 de mayo de 2015
Hoy.
miércoles, 27 de mayo de 2015
Tres.
Y te pasas tres años deseando que se acabe y entonces...se acaba.
Y de repente sabes que vas a extrañar las risas y las idioteces.
Y sabes que no los verás tan a menudo.
Y ahora me paso todo el tiempo riendo y aprovechando.
Porque en tres días todo se hace más real y no doy más con los nervios.
Mi madre me ha dicho que voy a extrañar esos tiempos.
Y voy a hacerlo. Claro que sí, a pesar de todo.
No hay mejores tiempos que estos. Si rebusco entre los malos momentos y las caídas, voy a encontrar lo bueno. Voy a encontrar las risas y los buenos tiempos, justo detrás de los pensamientos malos y las ansias de que todo acabara.
Ahí están, aunque los pierda de vista a menudo.
Aún no se acaba, pero casi, quedan 4 semanas y todo será un "nos volveremos a ver".
La mayoría de mi generación me cae mal pero no se puede evitar extrañar todo eso, aunque diga que nunca voy a volver a pensar en esos tres putos años, sé que lo haré.
Algún día necesitaré recuerdos de los cuales reírme y tendré estos.
Así como los hice con los pasados 6 años, ahora me río de ellos y la mayoría ya no duelen.
Elegí reírme y dejar ir lo malo de esos años.
Y te dicen que algún día se acabará.
Y se acaba.
"Nos vemos" "Adiós".
Y comienzas de nuevo.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Forever Young - Alphaville.
Una parte de mi te extraña, ¿sabes? Te conozco desde los 4 años, te he querido y me has caído mal demasiadas veces que no puedo recordarlas todas.
Extraño las tardes fuera de mi casa.
Extraño las pláticas secretas.
Extraño tenerte sentada frente a mi 7 horas los cinco días de la semana.
Extraño tu brazo sobre mi hombro y el mío en tu cintura.
Extraño las caídas y las carcajadas, los insultos y los te quiero.
Extraño subir al carro y verte a mi lado o en el asiento trasero.
Extraño las tardes-noches de películas solas en mi casa, imaginándonos viviendo juntas y haciendo todo eso que soñábamos.
Extraño tus peleas con los demás y conmigo.
Extraño compartir las barritas de fresa que siempre comprábamos.
Extraño poder contarte todo.
Extraño que tú me cuentes todo.
Extraño tus explicaciones de algún tema y después confundirte.
Extraño tus mensajes a cualquier hora y tus llamadas.
Extraño ese primer cigarro y todos los demás.
Extraño cantar Forever Young de Alphaville a gritos en mi cama.
Extraño ese verano en que cambió todo.
Las mentiras, las experiencias que querías vivir, las risas y la emoción, la estupidez, la cercanía.
Ni siquiera te vi cuando te fuiste. Recuerdo que la despedida estaba ahí, escondida en alguna parte, cuando viniste a mi casa esa tarde cuando se descubrió todo. Quisiera decirte que fue una tontería haberte apresurado. Que tal vez seguirías aquí, pero eso significa que yo no hubiera cambiado y yo necesitaba cambiar.
Tu último día aquí me enviaste un mensaje, prometiendo escribir, venir cada que pudieras, nunca olvidarme. Y prometí lo mismo.
Y al principio lo hice, pero tú no lo hacías. Y el tiempo y la distancia hicieron lo que siempre hacen.
Y cuando venías, nunca nos veíamos o yo estaba herida por tus faltas. Y cuando comencé a olvidarlas, tú regresabas y me cambiabas. Vale, sí, que me dan celos, porque yo he estado ahí desde el principio y ella no. (perdón por eso). Y me duele solo haberte visto dos veces a solas desde ese Agosto.
Cambiaste, cambie. Le pregunté a mi madre sobre eso y ella contestó que pasó la vida.
Te extraño.
Extraño las personas que solíamos ser.
Pero sé que las que somos ahora son mejores.
Extraño las tardes fuera de mi casa.
Extraño las pláticas secretas.
Extraño tenerte sentada frente a mi 7 horas los cinco días de la semana.
Extraño tu brazo sobre mi hombro y el mío en tu cintura.
Extraño las caídas y las carcajadas, los insultos y los te quiero.
Extraño subir al carro y verte a mi lado o en el asiento trasero.
Extraño las tardes-noches de películas solas en mi casa, imaginándonos viviendo juntas y haciendo todo eso que soñábamos.
Extraño tus peleas con los demás y conmigo.
Extraño compartir las barritas de fresa que siempre comprábamos.
Extraño poder contarte todo.
Extraño que tú me cuentes todo.
Extraño tus explicaciones de algún tema y después confundirte.
Extraño tus mensajes a cualquier hora y tus llamadas.
Extraño ese primer cigarro y todos los demás.
Extraño cantar Forever Young de Alphaville a gritos en mi cama.
Extraño ese verano en que cambió todo.
Las mentiras, las experiencias que querías vivir, las risas y la emoción, la estupidez, la cercanía.
Ni siquiera te vi cuando te fuiste. Recuerdo que la despedida estaba ahí, escondida en alguna parte, cuando viniste a mi casa esa tarde cuando se descubrió todo. Quisiera decirte que fue una tontería haberte apresurado. Que tal vez seguirías aquí, pero eso significa que yo no hubiera cambiado y yo necesitaba cambiar.
Tu último día aquí me enviaste un mensaje, prometiendo escribir, venir cada que pudieras, nunca olvidarme. Y prometí lo mismo.
Y al principio lo hice, pero tú no lo hacías. Y el tiempo y la distancia hicieron lo que siempre hacen.
Y cuando venías, nunca nos veíamos o yo estaba herida por tus faltas. Y cuando comencé a olvidarlas, tú regresabas y me cambiabas. Vale, sí, que me dan celos, porque yo he estado ahí desde el principio y ella no. (perdón por eso). Y me duele solo haberte visto dos veces a solas desde ese Agosto.
Cambiaste, cambie. Le pregunté a mi madre sobre eso y ella contestó que pasó la vida.
Te extraño.
Extraño las personas que solíamos ser.
Pero sé que las que somos ahora son mejores.
martes, 19 de mayo de 2015
Evolución.
Es bueno alejarse.
Es bueno trabajar en ti y reconstruirte.
Ver las cosas de distinta manera y no tener miedo de ser quien eres, aceptarte y quererte.
No tener miedo de usar la ropa que te gusta, salir a donde quieres porque eres joven y sientes que puedes comerte el mundo (de buena manera). Reírte sin importarte nada, reírte de ti misma, sobretodo.
Creer que vas a poder hacer todo, aunque claro que vas a dudar, pero al final tienes que creer que lo vas a lograr y claro que lo harás. Creer las cosas buenas que te dicen de ti las personas que te conocen. Las cosas malas que te digan los demás puedes mandarlas al carajo. Ahí pertenecen. Y ahí se tienen que quedar.
Todos cambiamos, porque es parte de crecer, cambiamos con nuestro entorno, las cosas que pasan y con las personas de las que estamos rodeados. No somos los mismos estando solos o con nuestros amigos. Las cosas que nos gustaban el año pasado ya no lo hacen más y las cosas que no te gustaban ahora lo hacen y es normal. Las personas que eran tus mejores amigos hoy son extraños que ni siquiera voltean a mirarte. Las personas cambian y a veces olvidan decírselo a los demás.
Evolucionamos.
De nosotros depende si para bien o mal.
En estos momentos de mi vida estoy eligiendo para bien, estoy cambiando por mi, porque quiero reírme sin miedo a nada y usar la ropa que me gusta sin importarme una mierda los demás. Porque es mi último año y me pongo nerviosa y sentimental. Porque tengo que presentarme a un examen de admisión en 10 días y tengo que creer que lo lograré.
Porque quiero creer en mi.
Porque lo estoy intentando, porque creo que lo que importa es el esfuerzo.
Es bueno trabajar en ti y reconstruirte.
Ver las cosas de distinta manera y no tener miedo de ser quien eres, aceptarte y quererte.
No tener miedo de usar la ropa que te gusta, salir a donde quieres porque eres joven y sientes que puedes comerte el mundo (de buena manera). Reírte sin importarte nada, reírte de ti misma, sobretodo.
Creer que vas a poder hacer todo, aunque claro que vas a dudar, pero al final tienes que creer que lo vas a lograr y claro que lo harás. Creer las cosas buenas que te dicen de ti las personas que te conocen. Las cosas malas que te digan los demás puedes mandarlas al carajo. Ahí pertenecen. Y ahí se tienen que quedar.
Todos cambiamos, porque es parte de crecer, cambiamos con nuestro entorno, las cosas que pasan y con las personas de las que estamos rodeados. No somos los mismos estando solos o con nuestros amigos. Las cosas que nos gustaban el año pasado ya no lo hacen más y las cosas que no te gustaban ahora lo hacen y es normal. Las personas que eran tus mejores amigos hoy son extraños que ni siquiera voltean a mirarte. Las personas cambian y a veces olvidan decírselo a los demás.
Evolucionamos.
De nosotros depende si para bien o mal.
En estos momentos de mi vida estoy eligiendo para bien, estoy cambiando por mi, porque quiero reírme sin miedo a nada y usar la ropa que me gusta sin importarme una mierda los demás. Porque es mi último año y me pongo nerviosa y sentimental. Porque tengo que presentarme a un examen de admisión en 10 días y tengo que creer que lo lograré.
Porque quiero creer en mi.
Porque lo estoy intentando, porque creo que lo que importa es el esfuerzo.
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